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Perú: Etsa en el recuerdo...

Foto: Eduardo Ruiz Urpeque

Servindi, 25 de febrero, 2011.- Reproducimos tres artículos en memoria del joven awajún Edinson Tsajuput, muerto tempranamente de un aneurisma cerebral, lo que ha dejado un hondo pesar no solo entre sus familiares, amigos y paisanos, sino en todos quienes apreciaban -directa o indirectamente- su entereza y honestidad intelectual.

Edinson Tsajuput, un intelectual  awajún

Por Dina Ananco*

12 de febrero, 2011.- Fui en busca de alguna información sobre la muerte de Edinson Tsajuput  sin siquiera concebir la noticia que jamás alguien quisiera recibir, conmocionada y hasta olvidándome del almuerzo, llegué a la Universidad Antonio Ruiz de Montoya a conversar con mi gran amigo Eduardo Ruiz.

Sus amigos se habían reunido horas antes para hacer una colecta, así apoyarían a José Ricardo que estaba en camino para reclamar valientemente el féretro de su hermano.

Fueron sumándose más personas, amigos solidarios y yo buscando detalles, preguntando a los más allegados datos de Edinson, fue así que le hice algunas preguntas a Carlos Tresierra, quien amablemente me contó que Edinson había llegado el domingo de su pueblo natal después de haber estado casi un mes, pero no quería dar más detalles, también estaba impresionado de lo rápido que pasaron los hechos.

Habían pensado que como Edinson era awajún y muy querido por su pueblo, familia, familiares y amigos podrían buscar alguna venganza si se confirmaba que su muerte fue a causa de envenenamiento.

Luego me enteré que María, la hermana de menor de Edinson estaba todavía en la casa donde alquilaban con su hermano, donde también fueron entrevistados por el canal 2. Entonces fuimos a buscarlos.

Nos encontramos en la puerta de la casa Benigno Cornejo 429, altura de la cuadra 6 de La  Mar, junto a su tía y una prima. Las valientes mujeres ocultaban su alma flagelada de tanta angustia. Cielos, cómo preguntarle que me cuente sobre su hermano, pero tenía que hacerlo, tenía que recoger la versión de ella, entonces me presenté y las saludé con un fuerte  abrazo tratando de disimular el dolor y ponerme al lado de prensa que busca información. Minutos antes pensé que terminaría llorando junto a ellas, pasamos como media hora conversando como viejas amigas.

Cuando entramos en la sala descubrí una sensación de tranquilidad y las chicas esperando qué les diría me miraban como a una extraña. Me presenté, y pues yo no conocía a fondo a Edinson y estaba buscando conocerlo un poco más, claro, cuando se está vivo nos pasamos por alto, y no nos interesamos en los detalles, pero nunca es tarde.

María me contó que le dejó preparando desayuno cuando fue a la pre de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya.

Como se había olvidado la llave cuando llegó tocó sin obtener ningún resultado; entonces llamó a su tía y fue a dormir allí.

Al día siguiente volvieron en la mañana y tampoco  podían entrar entonces dejaron esperando que llegara otro familiar para poder abrir la puerta. El martes en la tarde lograron entrar por la ventana  y se encontraron con el cuerpo sin vida de Edinson.

El féretro de Edinson presentaba hematomas en el cuerpo, el vientre hinchado y espuma en la nariz y boca además de sangre. Los de criminalística habían casi determinado que el estado de cuerpo revelaba un envenenamiento, lo que despertó muchas hipótesis.

En ese momento nos preguntamos quién habría sido el autor de tal crimen, algunos dijeron que podría haber descuidado la dieta, seguramente habría tomado alguna planta, pero conociendo a Edinson era imposible que sucediera eso. Suicidio, menos, un personaje de tal proyección no podría caer en algo tan vil como suicidarse, eso lo descartamos.

Sus familiares cuentan que daba indicios de haberse echado a descansar. Porque ese día no tenía pensado salir a ningún lado. Tenía que leer.

“Era un chico tranquilo, ni borracho, ni fiestero, le gustaba estudiar y su pasión era ayudar a la gente”, dijo la tía de Edinson.

Efectivamente, Edinson no era como nosotros los jóvenes que nos aventuramos en la vida a veces sin meditar o simplemente poseídos por la locura juvenil de recorrer las esquinas de lo prohibido. No, Edinson era tranquilo, muy rígido en sus costumbres que su abuelo le había inculcado. Los conocimientos tradicionales eran su pasión y su orgullo como awajún. Como buen hijo que era mantenía su filosofía de que primero era su estudio, su desarrollo profesional o la educación y luego la enamorada, fiesta, tal vez esposa e hijos es por eso que Edinson no tenía enamorada.

Y siguiendo en esta reunión, donde a veces me preguntaba que la prensa ayuda pero incomoda buscando detalles y tocando la herida, le interrogué  por qué no habían sacado el cuerpo. Entonces me dijeron que no tenían dónde llevar  y que estaría esperando la recolecta que hacían los amigos del difunto. Este apoyo serviría para hacer el traslado a su tierra natal. Donde los padres ya no esperan con los brazos abiertos la llegada del hijo que se fue a estudiar enfrentando las penurias de la ciudad limeña indiferente sino, el frío encuentro del quien tal vez el destino lo llevó a despedirse por un lapso de un mes.

Les agradecí por su tiempo y sobre todo por haberme permitido una vez más preguntarles sobre el caso que ni ellas mismas creían que estaban viviendo porque como bien dice Fermín Tiwi, se nos va un intelectual awajún, como se fue Kety Sánchez  hace años dejando sus sueños como si la otra vida fuera lo más importante.

Hoy, a medio día recibí un mensaje de Eduardo Ruiz donde me indicaba que “ya todo fue aclarado”. La causa de la muerte de Edinson fue Aneurisma Cerebral.  Una vez más me dije que la muerte es la otra cara de la vida que nos lleva cuando menos la esperamos, orgulloso de que formemos parte de su círculo misterioso que quien lo conoce no regresa a contarlo.

A las seis de la tarde conversé  con Cirilo Vásquez, tío político de quien en vida fue Edinson, quien me dijo que trasladarían hoy mismo al féretro de Edinson porque no podía quedarse más tiempo.

Biografía

Edinson Tsajuput Agkuash, hijo de Andrés Tsajuput Pape y Alicia Agkuash es el tercero de los seis hermanos. Nació en la comunidad nativa Shushug, distrito de Imaza, provincia de Bagua, región Amazonas.

1994. Estudió la educación primaria  en el Colegio de la Compañía de Jesús ahora Fe y Alegría 62 “San Juan de Chiriaco”.

Desde el 2004 estudió en la Institución Educativa Fe y Alegría 55 Valentín Salegui “Yamakae Entsa”

En 2005 estuvo en la pre universitaria de la Ruiz de Montoya hasta el verano de 2006.

En el año 2006 ingresó a la escuela académica de Filosofía de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM).

2010, Edinson, por su inclinación y compromiso con el pueblo convalidó su carrera por Ciencias Políticas.

Así te recordaremos siempre:

Ver reportaje: Aguarunas y Huambisas en Limas,  elaborado por el programa de televisión Enemigos Íntimos:

Blog personal de Edinson Tsajuput:

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Etsa significa sol

Por Rocío Silva Santisteban

13 de febrero, 2011.- “Etsa significa sol”, fue lo que me dijo Edddinsong Tsajuput cuando le pregunté sobre el significado de su nombre awajún. Eso fue como dos años después de haberlo tenido como alumno de la pre Ruiz de Montoya, donde me sorprendió por su empeño y donde lo conocí, sentado y compartiendo el banco con uno de los nietos de un empresario minero. Me llamó la atención esa heterogeneidad de la universidad: podían sentarse uno al lado del otro, el nieto de uno de los hombres más poderosos del Perú junto al nieto de uno de los –probablemente– hombres menos poderosos del Perú. Etsa no se amilanó ni siquiera el primer día, cuando les propuse que lean un poema, él lo declamó con ese estilo que ya se ha olvidado en los colegios privados de Lima. Era un poema de Vallejo y Etsa lo vivía con todo el cuerpo. Me sorprendió e, indefectiblemente, me robó el corazón.

Eddinsong Tsajuput Anguash tenía 24 años de edad cuando, por razones aún no esclarecidas, dejó de experimentar la naturaleza de la vida misma. Aquel cuerpo que cobijó sus expectativas y rupturas ahora se encuentra en la Morgue de Lima esperando ser trasladado a su lugar de origen, cerca de Santa María de Nieva. Sé a estas alturas de mi propia vida que este devenir es injusto. Pero en el caso de Etsa, joven awajún estudiante de Filosofía y Ciencia Política, quien logró por puro pulso e inteligencia salir de la usual subalternidad a la que son sometidos miles de pueblos indígenas en todo el mundo para lanzarse a los abismos de la modernidad, esta abrupta muerte que ha impedido una potencialidad fuerte como interlocutor intercultural, es sumamente injusta, injustísima, desgraciadamente injusta. ¿Por qué? Porque, por ejemplo, él escribió que: “la comunidad awajún sabe muy bien que un acto de segunda ciudadanía es no saber ubicarse en un contexto plurinacional y multilingüe”.

Pero también podía ser sencillo: “Soy un idealista práctico, un romántico por esencia. Por antonomasia, soy Solitario. Me gusta mucho caminar, viajar, vivir el instante, respirar profundamente, sentir el aire que segundo a segundo siento en mí. Me gustan las cosas sencillas, amo la Vida Alturada. Soy tímido, claro. Pero una vez cuando me contacto con el público, suelo ser un nuevo Demóstenes […]. Me gusta tocar la flauta dulce y me gustaría tocar el violín. Admiro a Jesús, Sócrates, Gandhi y a la misma Vida. Por lo demás, no soy especial, me ubico allí adonde me voy. Me gustan los poemas, leerlos en voz alta, en un espacio silencioso”. Estas palabras las dejó en su Facebook antes de morir. Se encontraba escribiendo un diccionario Awajún-Español y no le importaba que lo hubieran hecho otros previamente, para él las palabras siempre son diversas en cada traducción.

A veces, cuando venía a mi oficina solo para charlar, no lo llegaba a entender del todo. Había algo dentro de él –¿un misterio?, ¿una veladura?– que lo constituía desde una percepción especial y diferente. Etsa se vio impactado por la racionalidad de la filosofía –solía citar a Nietzsche–, pero a su vez impelido a la acción: no podía solo pensar, tenía que actuar. La muerte nos ha arrancado una voz y una acción y esa es una deuda demasiado cruel. Los que vengan detrás reivindiquen su nombre: Etsa significa sol.

Fuente: Suplemento Dominical del diario La República:  http://www.larepublica.pe/13-02-2011/etsa-significa-sol

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Etsa Edinson Tsajuput Agkuash: Uomo Universale

Por Ricardo Falla Barreda

"Hola hombre del viento": Edinson

"Hola, ángel de los bosques": yo

Lo recuerdo en el aula, en el curso de Historia del Arte I. No se por qué, pero se sentaba al centro del salón. Y desde ahí, sus hermosos ojos vivos y deslumbrados seguían cada imagen proyectada. Con frecuencia levantaba la mano y hacía alguna observación, alguna pregunta. Y, lejos de ocultarse en la multitud (como muchos), Edinson mostraba abiertamente sus dudas, sus opiniones, sus percepciones.

No recuerdo la circunstancia, pero alguna vez me dijo que era Awajún (comunidad cultural de la amazonia de mi país). Mi reacción, como suele ser en estos casos, fue de interés respetuoso, pero sin las solemnidades ni los paternalismos culposos de la corrección política (la mala conciencia occidental). Al tener una visión universalista y cosmopolita del ser humano; las pertenencias culturales nunca han sido muy definitivas en la idea que me puedo hacer de una persona. Pues parto del principio que todo ser humano es, ante todo, un individuo. Y, por ello, autónomo y soberano de sí mismo. Pienso que esa actitud mía le gustó a Edinson.

Al año siguiente, cuando ya no era mi alumno, la universidad me comunicó que había sido designado tutor de Etsa Edinson. No tardó una semana y mi nuevo tutorando ya me había enviado varios correos electrónicos en que mostraba su algarabía por esta situación académica. Me convertí en el tutor de Etsa Edison en el segundo y último año de humanidades. Año en que los alumnos elaboran la célebre memoria del bienio de estudios humanísticos.

Gracias a que todavía conservo varios de los correos de Edinson vuelvo a releer las páginas de su monografía: Breve historia sobre los “invasores” y de los primeros jesuitas en el mundo Awajún. A pesar de la limitaciones propias de un texto juvenil (tenía 19 años), se evidenciaba una nervio poderoso de escritura, el uso de un lenguaje que buscaba ser convincente a partir de las hondas convicciones de vida que enarbolaba Edinson.

Al momento de leer estas comunicaciones entre Edinson y yo, lamento no haber tenido más tiempo para dedicarle a mi querido y entrañable alumno. Sin embargo, me permiten reencontrarme con la sensibilidad exquisita mi tutorando. Hombre de refinadas maneras que podrían encontrarse en cualquier pueblo superior de la humanidad. Se del amor enorme que manifestaba por su tierra y la tristeza que le ocasionó los terribles sucesos de junio de 2009 en su querida Bagua. Sucesos que fueron como puñal clavado en el centro de ese corazón de elevada sensibilidad. Ahora, al tiempo, pienso que nunca se recuperó del horror que padecieron sus seres queridos y amigos en esos tristes días.

Conforme pasó el tiempo, Edinson, al acabar sus estudios de humanidades, optó por el bienio de Filosofía y, finalmente, por la Ciencia Política. Desde que fue mi tutorando, un tema recurrente de nuestras largas conversaciones era el tema político y sus implicancias económicas y sociales. Muchas veces tuvimos posiciones encontradas, pues teníamos visiones ideológicas discrepantes. Sin embargo, el respeto a las posiciones del otro fue la tónica de nuestro dialogo. Así, Edinson estudió varios ciclos de Ciencia Política. Esto no fue obstáculo para que mi amigo optase por ampliar sus conocimientos en otras áreas.

En nuestras últimas conversaciones, las que se dieron a lo largo del 2010, Edinson estaba interesado en la matemática y en la física. Las ciencias naturales se convirtieron en su nuevo tema recurrente. Celebré ese cambio en secreto. Sentía que la sensibilidad exquisita de mi amigo Edinson estaba ligada a temas mucho más interesantes que el tema político. Y así, la astronomía y la exobiología, fueron los tópicos temáticos de los últimos diálogos ocurridos entre octubre y noviembre del 2010.

Por ello, tengo vivo el recuerdo de la última vez hablamos largamente. En aquella oportunidad, le mostré mi colección de fotografías estelares tomadas por el telescopio Hubble. Edinson miraba maravillado las hermosas fotografías, haciendo preguntas y comentarios cuando observaba quasares, estrellas, pulsars, etc. La noche estrellada que maravilló a Kant y que propició el impresionante concepto de "sublime" (matemático y dinámico), sorprendía a Edinson y desbordaba su alegría al infinito. Hablamos de la belleza y de la vida; de la vida como algo que propende a la belleza; belleza encarnada en la armonía de los mundos. Edinson estaba convencido que sus nuevos derroteros intelectuales estaban muy lejos que las pueriles preocupaciones científicosociales. Al fin y al cabo el era, es, un hombre universal en el más exacto sentido de la palabra. Y como hombre universal, tenía un deseo voraz por conocer todo lo humano, pues todo lo humano, finalmente, nos pertenece.

Al despedirse, después de esa larga conversa, Edinson vio el póster de Mahler que tengo pegado en la pared de mi oficina. "Mahler"-dijo. "Todavía no lo he escuchado"- siguió. "Ya lo escucharemos en algún momento"- le contesté. Y nos dimos un abrazo cariñoso, como siempre. La última vez que cruzamos algunas frases, yo salía de la sala de música donde había estado oyendo y viendo con mi alumnos la Séptima de Beethoven. "Ricardo- dijo- he estado escuchando la música de tu curso que llega hasta afuera, mientras leía a Kant". "¡Qué hermosa música y qué viva!". Sólo atiné a decirle que si. Y le dí un abrazo apurado. Ahora pienso que debí llevarlo a mi oficina, regalarle la séptima de Beethoven y algo de Mahler. Pero en fin, nadie sabía lo que iba a pasar.

*************

Querido Edinson, estés donde estés, espero que te guste lo que ahora pondré para ti. Te debía una audición de muestra de Mahler. Nos volveremos a ver, ahí en la nebulosa de Carinae, impresionante y radiante como tu propia y breve existencia.

Der Abschied (La despedida) de La Canción de la Tierra de Gustav Mahler. Poema de la dinastía Tang, de China, traducida al alemán por Hans Bethge.

La despedida

El sol se despide detrás de las montañas.

En todos los valles baja el atardecer

con sus sombras, llenas de frío.

¡Oh, mira! Como una barca argéntea,

cuelga la luna alta en el mar del cielo.

¡Noto cómo sopla un frágil viento

tras los oscuros abetos!

El riachuelo canta lleno de armonía a través de la oscuridad.

Las flores palidecen a la luz del crepúsculo.

La tierra respira llena de tranquilidad y de reposo.

¡Todo anhelo quiere ahora soñar,

los hombres cansados vuelven al hogar

para aprender nuevamente, en el descanso,

la felicidad y la juventud olvidadas!

Los pájaros se encogen tranquilos en sus ramas.

El mundo descansa...

El viento sopla frío por las sombras de mis abetos.

Yo estoy aquí, y espero a mi amigo,

espero su último adiós.

Oh, amigo, deseo fervientemente gozar

contigo de la belleza de este atardecer.

¿Dónde estás? ¡Me dejas demasiado tiempo solo!

Camino de un lado para otro con mi laúd

por campos cubiertos de hierba tierna.

¡Oh, belleza! ¡Oh, mundo ebrio de amor y de vida eternos!

Bajó del caballo, y le ofreció el brebaje

de la despedida. Le preguntó hacia dónde

se dirigía, y también por qué tenía que ser así.

Habló, y su voz estaba anegada en lágrimas:

¡Oh, amigo mío,

la fortuna no fue benevolente conmigo en este mundo!

¿Adónde voy? Voy a errar por las montañas.

Busco la tranquilidad para mi corazón solitario.

Hago camino hacia la patria, hacia mi hogar.

Ya nunca más vaguearé en la lejanía.

Mi corazón está tranquilo y espera su hora.

¡La querida tierra florece por todas partes en primavera y se llena de verdor

nuevamente! ¡Por todas partes y eternamente resplandece de azul la lejanía!

Eternamente... eternamente...

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Enlaces a videos:

Fuente: Blog: Melomanía: http://serialismo.blogspot.com/2011/02/etsa-edinson-tsajuput-agkuash-uomo.html#ixzz1Dy9feust

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