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Bolivia: El 4 de mayo, las emergencias sociales y los nuevos escenarios políticos

Por Asesoría Legal y de Asistencia Social (ALAS)

Los movimientos sociales indígena-campesino-populares de Santa Cruz apostaron a la abstención y no participación militante en el referédum del 4 de mayo convocado por la Prefectura, la Corte electoral departamental, Comité Civico, medios de comunicación y grupos de poder para aprobar con el Sí su proyecto de Estatuto Autonómico.

Lo hicieron al amparo del artículo 8 de la Ley Marco del Referéndum que a dice: Que la resolución del referéndum se realizará por la simple mayoría de votos válidos, el mismo que para su validez deberá concurrir al menos el 50% del electorado inscrito en el padrón electoral.

El escrutinio de la Corte electoral hasta horas 18.50 del 5 de mayo, de 2.920 mesas escrutadas (55.6%) de un total de 5.252 mesas electorales habilitadas en el Departamento de Santa Cruz daba el siguiente resultado provisional:

Total inscritos habilitados: 936.163

Votos emitidos: 362.055

Votos válidos escrutados: 348.588

Sí: 85.61% 298.410 (85.61 %)

No: 50.178 (14.39 %)

Blancos: 5.035 (01.39 %)

Nulos : 8.432 (2.33 %)

A la fecha, la corte electoral señala que existe una abstención del 34.43% sobre el total de los inscritos habilitados.

La Corte electoral se esmera en minimizar el alto porcentaje de abastencionistas que sin duda alguna irá creciendo apenas se inicie el escrutinio de los votos de ciudades intermedias (caso Montero, donde el electorado dividió la ciudad en dos, los del Este donde se encuentran los barrios pobres, y los del Oeste donde vive gente más acomodada), y las provincias, particularmente las provincias Ñuflo de Chavez donde habitan los campesinos colonizadores de San Julián y 4 Cañadas, y los indígenas chiquitanos de Concepción, Lomerío y San Javier, donde no solo hubo gran ausentismo sino oposición cerrada a la apertura de mesas electorales), Cordillera (donde habita el pueblo Guaraní, cuya abstención ha sido casi total y sin violencia), las provincias agricolas del norte de Santa Cruz, donde la abstención en sus áreas urbanas ha superado el 42% y en la rural el 60%. En las provincias de los valles cruceños, la abstención no ha sido menor al 22%.

A este panorama debemos agregar que movimientos civiles como "Santa Cruz somos todos" integrado por intelectuales y gente de clase media llamó a votar por el NO, y que la corte electoral reconoce que hasta hoy representa un 14.39%.

Cerrar los ojos a esta realidad electoral es algo más que ceguera. La abstención y el No superarán al Sí, pero ello no es "empate", tampoco es triunfo de la abstención y el No sobre el Sí, y menos aún es victoria eufórica del Sí sobre el No y los abstencionistas. Los resultados electorales nos colocan frente a una realidad política concreta que marcha a contraruta tanto del triunfalismo de los autonomistas como del menosprecio del gobierno.

De una parte, la estrategia separatista ideada por los estrategas de USA, financiada por las transnacionales y ejecutada por los grupos de poder local y sus aliados; y por la otra, la terca ceguera y el abandono del gobierno en no mirar hacia ese 62% territorial que representan los departamentos de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando, nos condujeron a esta confrontación casi regional entre Oriente y Estado Nacional que estuvo a punto de derivar en una guerra civil.

Ahora, son los movimientos sociales campesinos, de colonos, indígenas y sectores urbano populares los que han salvado o están salvando este proceso, sea con su movilización, su oposición y resistencia al referéndum, su abstención y su voto No. Y salvan al país de la disgregación o balcanización.

Ahora, tendrá que contarse que esas masas de indígenas, de campesinos, de pobladores de barrios populares, constituyen una innegable fuerza social emergente que ha ocupado por sí misma su espacio en el escenario de las luchas sociales y políticas en el país. Esto no es un triunfo del gobierno, sino una insurgencia consciente de esas mismas masas sociales.

La derecha, los grupos de poder local, tendrán que entender que en este escenario regional no están solos, y que su opositor no es el gobierno sino esos cientos de miles de hombres y mujeres desplazados de las decisiones políticas en Santa Cruz, y que comienzan a construir sus propios paradigmas, a levantar sus banderas y demandas sociales y políticas.

A su vez, el gobierno tendrá que entender dos cosas: 1) Que los grupos de poder local lograron arrastrar tras de sí a una gran parte de la población tras banderas políticas como la autonomía; y 2) Que los movimientos sociales de Santa Cruz son capaces de ir más allá de los frenos que el cálculo político coyuntural les impone su afinidad al MAS y al gobierno.

De esta situación debemos colegir la aparición de un nuevo escenario político constituido por una triología de factores: Gobierno-Grupos de poder local-Movimientos sociales. El gobierno, si abre el diálogo, tendrá que hacerlo contando ahora con la fuerza emergente de esos movimientos sociales que tienen sus propias demandas y agenda, y que las consideran innegociables unilaterlamente.

El gobierno no podrá ni debería negociar unilaterlamente con los grupos de poder local. A su vez, estos grupos de poder local saben o deberán entender que ya no están solos en el escenario bilateral Gobierno-Región, sino que en esa región están los movimientos sociales ocupando importantes regiones territoriales del departamento y que no están dispuestos a renunciar a sus demandas.

Esta emergencia social en Santa Cruz ha convertido la lucha política Región-Estado en una lucha civil, de naturaleza social y política dentro de la misma región. Ha dado paso ademas a un posicionamiento político de los movimientos sociales agrarios y populares, dando un viraje a la confrontación política Region-Estado (gobierno), y estableciendo dominios territoriales.

No se puede negar que existe una nueva estructura de poder de la clase dominante a la que no se puede soslayar, así tampoco se debe soslayar ni subordinar la insurgencia política de los movimientos sociales en el campo y las ciudades. Hay una derecha remosada, pero también hay los movimientos sociales insurgentes.

El gobierno se ha apresurado a dar cifras sobre los resultados electorales hablando casi de un "empate" que la derechista corte electoral de Santa Cruz desvirtúa pretendiendo anular las ánforas que fueron destruidas por los campesinos en San Julián y Yapacaní (señala que se restará un 4 a 5% de la abastención).

La institucionalidad del Estado ha sido rota por la convocatoria y realización arbitraria del referendo. La soberbia de alguien que ya se considera Gobernador en Santa Cruz indica que no habrá diálogo hasta que concluyan los referendos de Beni, Pando y Tarija. El gobierno convoca a un diálogo que no tiene interlocutor positivo. En todo caso, se avanzará hacia el diálogo, pero ese diálogo ya no será entre dos (Región-Estado), sino que deberá hacerse necesariamente con los indígenas y campesinos del Oriente, Chaco y Amazonía boliviana.

El 9, 10 y 11 se realizará una Asamblea Nacional por las Autonomías de los Pueblos Indígenas de la Amazonía, Chaco y Oriente convocada por la CIDOB, la CPESC tiene otro encuentro el 9 y 10, los campesinos tienen su ampliado departamental el 9 de mayo. Allí acordarán sus estrategias y fijarán sus agendas, las mismas que avanzan a una concertación de plataformas sociales y políticas con los movimientos sociales urbanos-populares, ya no frente a la agenda de los grupos de poder, ya no frente a las politicas definidas por el gobierno, sino en función a sus propios intereses de naciones y clases sociales empobrecidas.

Este reporte coyuntural, contribuya modestamente a una mejor lectura de nuestra realidad regional y nacional. Le rogamos compartirlo y enriquecerlo en su mundo social y de larga distancia. Gracias.

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Comentarios

Al margen de lo que diga este autor sobre la autonomia de Santa Cruz.Mi opinión es que ese tipo de autonomias no traen bienestar a nuestros pueblos,porque quienes las promueven son los grupos de poder de estas regiones, que naturalmente están buscando una mayor cuota de poder y de beneficios.Aqui no veo ningún bienestar para el pueblo.Autonomia,con visos de separatismo, no es sinónimo de revolución social pacifica,de revolución tecnológica e industrial, no significa revolución en la educación como tampoco propender a buscar igualdad de oportunidades para que el pueblo pueda mejorar sus condiciones de vida.Nada de esto hay.Entonces de qué puede servir esta autonomia.Se dice que contarán con su propia asamblea legislativa,es decir habrá más burocracia y por lo consiguiente más empleados improductivos,que se consumirán los presupuestos de este departamento,no quedando dinero para obras públicas.Asi de qué sirve.

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