Servicios en comunicación Intercultural

Perú: ¿Qué conmemoramos el 18 de enero?

Onamiap, 18 de enero, 2011.- El 18 de enero de cada año la ciudad de Lima se llena de júbilo y orgullo al celebrar su fundación española. Este año (2011) se cumplen 476 años de la llegada de Francisco Pizarro y su tropa al Valle del Rímac. Sin embargo, para los pueblos y organizaciones indígenas de Lima y del Perú, esta fecha no es motivo de alegría sino de recogimiento para honrar el sacrificio de nuestros antepasados, hombres y mujeres de los pueblos originarios del Valle del Rímac.

La llegada de los españoles al Perú no fue pacífica, innumerables hechos funestos y sangrientos ocurrieron durante la ocupación hispánica de Lima. Desde el principio los habitantes originarios del Valle del Rímac fueron maltratados de diversas formas, por ejemplo: al hacerse la demarcación del mapa damero de Francisco Pizarro la población originaria de Lima fue arrinconada a vivir en dos reducciones, la del Cercado y la de Magdalena Vieja (Pueblo Libre).

Una vez que los invasores se asentaron en Lima, Pizarro mando tirar abajo el Palacio de Taulichuco para edificar la “Casa de Pizarro”, también fue destruida la Huaca Principal del “Chocce Chinchay” (puma luminoso - constelación de las pléyades) donde se presidia las celebraciones en homenaje a las primeras aguas que llegaban a la yunga procedente de los Andes. Una vez destruida la huaca “Chocce Chinchay” se edifico sobre sus cimientos la Catedral de Lima.

Taulichuco, el último Curaca Prehispánico del Valle del Rímac, pariente de la Colla (esposa) del Inka Wayna Capac, se negó a vender sus tierras a los españoles y fue conminado a salir de la ciudad. Se refugió con todo su sequito en un palacete cerca al Templo del Sol (Punchao Cancha) dentro del santuario de Pachakamaq, antes de irse, Taulichuco arengo con voz enérgica frente a los invasores “No nos van a desaparecer” y marcho hacia el sur. Olvidado y lleno de tristeza, a muy avanzada edad murió el último Curaca del valle del Rímac.

La historia de Lima invadida por los españoles está llena de insurgencias y guerras de resistencia indígena. Titu Yupanqui, lugarteniente de Manco Inca (que se encontraba sitiando el Cusco), fue un líder de la rebelión indígena en Lima, dio grandes batallas y actos de heroísmo en su misión de recuperar el valle del Rímac. El escenario de estas grandes batallas donde yace la sangre de quienes lucharon por la defensa de los territorios del valle del Rímac, se encuentran en lo que hoy son las calles cercanas a la Plaza Bolívar. Lamentablemente, las tropas de resistencia indígena no lograron su cometido y tuvieron que retornar a Cusco a participar de las fiestas del Sitwa Raymi.

En la historia de lucha y resistencia de los pueblos originarios de Lima y del Perú, no podemos olvidar, ni dejar a un lado el accionar heroico de muchas mujeres indígenas que ofrendaron su vida por la defensa de sus territorios. Entre ellas destaca el sacrificio de la Colla Azarpay, hermana de Manco Inca, quién escapo de Lima y fue apresada en Cajamarca por Herman Pizarro. Fue devuelta a Lima como prisionera de los españoles y conminada a revelar las posiciones militares Inkas. Ella prefirió inmolarse antes que delatar a sus hermanos. Frente a la negativa de brindar información, fue ajusticiada por el propio Francisco Pizarro en lo que actualmente es la Plaza de Armas de Lima, primero fue golpeada a patadas y finalmente fue condenada al garrote que la llevo a la muerte.

Azarpay, heroína indígena olvidada de la historia, merece ser reconocida y que su sacrificio preserve en nuestras memorias y ¿por qué no?, que se enaltezca con un monumento en su honor en la misma Plaza de Armas donde fue ejecutada.

Ahora, que se ha revisado de manera rápida la historia de la ciudad de Lima, surge la pregunta ¿Existen motivos para celebrar? o es momento de reflexionar, de recogimiento y de rendir un merecido homenaje a nuestros antepasados, hombres y mujeres de los pueblos originarios del antiguo Perú, mártires que lucharon por defender sus territorios de los invasores.

Referencias Bibliográficas:

- La Fundación Hispana de Lima Padre Bernabé Cobo.
- La Guerra de los Wiracochas Juan José Vega.
- Lima Prehispánica Ing. Santiago Agurto Calvo
- Señoríos Indígenas de Lima y Canta María Rostworwski.
- Arqueología de Lima R.P.Pedro Villar Córdova.

Homenaje a Taulichuco y Caxapaxa y la Población Prehispánica de Lima

I.- Antecedentes

Desde 1994 diversos grupos y organizaciones indígenas (originalmente CISA-OBAAQ-MIP) de Lima se agruparon alrededor de la “Huanca (monolito) a Taulichuco” erigido en homenaje y memoria de los últimos curacas de Lima Taulichuco y Caxapaxa (curacas de la parte Urin y Hanan del Valle) y de recordación a la Población Prehispánica de Lima.

La iniciativa del homenaje a nuestros últimos curacas fue motivada por lo inaudito de la celebración de la “fundación” de una ciudad, sobre la base de otra ciudad precedente, ocultando la verdad histórica de un valle densamente poblado, de la cual se tiene conocimiento que fue de suma importancia, debido a su cercanía con las 2 mayores Huacas del Mundo Andino (Pachakamaq y Tiahuanaco).

De igual manera, en la actualidad cualquier habitante de Lima que recorre sus distintos distritos puede encontrar en casi todos ellos, muestras de edificaciones Prehispánicas llamadas “Huacas” que responde a la idiosincrasia del poblador andino de hacer “Ofrendas” y ceremonias de gratitud a la Pachamama y Mama Cocha, por lo prodigo del valle, en recursos agrícolas y marinos. Tal vez en ningún otro lugar de la costa se encuentre una afluencia de tantas Huacas y vestigios Prehispánicos, ello habla de la alta densidad Poblacional del Valle y su milenario origen, al momento de la llegada de los españoles.

Por todas estas razones y otras de penosa recordación, las organizaciones indígenas, agrupaciones culturales y artísticas, deciden entablar coordinaciones para establecer un homenaje a Taulichuco y Caxapaxa como representantes de la población Prehispánica de Lima diferenciándose de la “Celebración por la Fundación Hispánica de la Ciudad”.

Cada año el número de organizaciones participantes ha ido creciendo, pero es bueno recordar que muchas veces el ánimo y contexto en el que se realizo el Homenaje a Taulichuco y Caxapaxa no fue muy amistoso ni grato. En varias ocasiones los participantes y encargados de realizar la ceremonia, fueron obligados a retirarse con violenta, con varazos de alguaciles y amenazas de las fuerzas del orden público, pese a la gestión realizada con antelación, con el conocimiento y aceptación de las autoridades ediles, disputándose con ellos los enseres, materiales y elementos de las ofrendas. Sin embargo la entereza de los Runas y la justa demanda de sus derechos consolido una posición y un espacio dentro de la parafernalia de la Celebración Hispánica de la Fundación de la Ciudad.

Esta actividad se ha consolidado como una celebración de recordación y homenaje a la permanencia ininterrumpida de la población indígena en Lima. A ella llegan organizaciones indígenas, agrupaciones artísticas, delegaciones universitarias, representantes de Embajadas, miembros del Congreso de la República, personalidades de la cultura y la política, así como ciudadanos de distinta procedencia plenamente identificados con una filiación Tawantinsuyana y orgullosa de su raigambre indígena.

II.- Programa

Día: Martes 18 de enero de 2011

Desde las 10:00 horas

Lugar: Huanca (monolito) a Taulichuco - Pasaje Santa Rosa, próximo a la Plaza Mayor de Lima.

El evento comprende:

- Ceremonia y ofrenda andina.

- Breve reseña histórica de la conmemoración.

- Pasacalle que partirá a la Plaza San Martín para participar del Homenaje Artístico por el centenario del natalicio de nuestro Amauta José María Arguedas.

Informes: Av. Venezuela 704-301 Breña Telf. 4242050 Cel. 996670844.

Rímac Marca 5,018 de la Era Andina

Valoración: 
0
Sin votos (todavía)

Añadir nuevo comentario