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Perú: "La Amazonía no es Avatar". Una respuesta a Hernando de Soto

Imagen del Instituto Libertad y Democracia (ILD)

12 de junio, 2010.- El domingo 6 de junio el diario El Comercio difundió el encarte de un resumen del próximo libro de Hernando de Soto: "La amazonía no es Avatar" (1). Se trata de un avance del libro del mismo nombre que será publicado en setiembre próximo. Publicamos la respuesta escrita por el Ing. Reinhard Seifert.

Por Reinhard Seifert*

Ya es conocido el clásico pensamiento neoliberal de Hernando de Soto. El problema -según él -radica en la debilidad del capitalismo popular y, el desarrollo, se resume en la tesis de la formalización de la propiedad privada. Sólo falta inscribir la propiedad e iniciar una empresa. Luego, por arte de magia comienza la acumulación de capitales y de tierras, supuestamente tan importantes ahora para el desarrollo de la selva. En ningún modo este pensamiento ha privilegiado el análisis de los factores políticos que sirven de sostén para el capital y de la superestructura. En resumen, esta es una visión muy simple de la problemática. Otro asunto es la permanente mixtura de conceptos teóricos. Describe a muchos; sin embargo a pocos profundiza, o mejor hubiera sido resaltar uno solo para descender en algo más concreto.

En su artículo mezcla varios conceptos: el racismo, un Estado sobrereglementado y centralista y la falta de iniciativa propia de los peruanos. Para desarrollar la selva es suficiente la idea de que con una mejora de la normatividad la economía allí instalada empezará a florecer. Su visión del problema se ha reducido a un problema legal, cuando en el Perú lo que más sobran son las leyes y normas, que son alrededor ya de 30 mil.

Además, no dudo que haya estado estudiando el tema de la selva y el por qué de los conflictos sociales, y cuáles son las posibles causas, sin embargo con las miras puestas – de antemano- en la búsqueda de los mecanismos legales, en realidad repite aquí exactamente su tesis ya publicada en su famoso libro sobre el “otro sendero”, con lo cual su mirada le impide penetrar más a fondo en la realidad económica y política. De esta manera, él solito se está manipulando ideológicamente y se debilita en abrir más los ojos. Se constata una miopía bastante extendida. Asimismo faltan mayores explicaciones económicas sobre el origen de la pobreza en la selva, que se suponía era su idea “fuerza”.

En este sentido, lo que él no explica es cómo encontrar los cuellos de botella que sí pueden ser “rotos” por los campesinos/peruanos (2) de la selva, cómo tener los medios de producción nuevos a su alcance, replicables que permiten avanzar, y cómo mejorar el sistema de producción existente. Es decir, introducir las mejoras en el sistema agrario para dar el salto cualitativo. Hay alternativas y muy buenas (3). Es difícil exigir a un campesino de la selva arriesgar su ya precaria economía. Y por supuesto –aquí coincidimos en algo - el aparente retorno a una propiedad comunal es una utopía. Lo que prevalece es la economía campesina familiar (4). Esta parte importante que no toca en su análisis no tiene nada que ver –otra vez – con la ideología subliminal que recuerda cuando nos habla de las razas como una posible explicación del abandono de la selva. O sea, en sus palabras los peruanos que viven en la selva por ser “otra raza”, son incapaces de salir adelante.

Ya no debería usar el término “indígena”, hace conmemorar que al inicio de las décadas de los años veinte y treinta en el Perú se hablaba despectivamente y en demasía de la cuestión indígena y de “los indios”. En realidad, los términos indio e indígena hoy suenan como términos racistas. Los de la selva no son seres inferiores.

En pleno siglo XXI deberíamos solo respetarnos de igual a igual, democráticamente dentro de un régimen democrático y no recurrir a estos calificativos. Estos deben ser desterrados para siempre cuando resaltan cierta superioridad de los intrusos que son en tierras ajenas, o sea de los intelectuales que hayan colaborado en su artículo. Y se creen los salvadores de los “indígenas”, tanto visto en la película Avatar como en la ideología fascista de “nuestro” Presidente Alán García, quién trató de inventar una nueva raza canina.

Europa basó su desarrollo material e espiritual en el desarrollo de la agricultura para su posterior industrialización. Fueron también los campesinos pobres que migraron a EEUU llevando consigo su conocimiento y destreza para luego engrandecer a esta nación, de donde provienen la mayoría de las empresas transnacionales. Estudios al respecto abundan en Europa, lamentablemente muy a menudo no son traducidos y no aterrizan en el Perú. Como economista de Soto debe saber que la economía se mide con resultados. Sus postulados imaginarios o teóricos en su artículo donde describe teóricamente cómo funciona una empresa es algo que un campesino no práctica. Agricultura es praxis, sobre todo, no teoría. Una praxis milenaria comprobada que se adaptó permanentemente al sistema agrario (5) y que ha dado resultados tangibles y conocidos.

El otro tema ausente y soslayado en gran parte es el funcionamiento interno del Estado peruano, empero quizás nos une aquí una pequeña coincidencia. El Estado debería ser más ágil, menos burocrático y más eficiente. Algo que por ahora no es más que un deseo. La realidad palpable es que prácticamente todos los gobiernos durante los últimos 40 años han inflado el aparato del Estado, sin que el ciudadano “de a pie” tenga un beneficio real. Los estudios sobre las nuevas clases sociales indican que la clase media se ha desarrollado sin el apoyo justamente de este Estado paquidérmico. Se han hecho desde abajo sin la ayuda del Estado. Este análisis a donde van las nuevas clases sociales, no aparece en el pensamiento neoliberal de Hernando de Soto.

La gente –hoy- del Perú, sin embargo reclama y exige un Estado mucho más eficaz que solucione principalmente la problemática de la salud, educación, del transporte, entre otros. La presión de las nuevas clases sociales en el futuro marcha en este sentido.

Algo muy substancial para que funcione una economía de mercado es el combate a la corrupción que es el eje central de una lucha social. Hasta las elites antiguas y la nueva burguesía, pasando por los empresarios se atreven últimamente a declarar que esta lacra tiene que ser combatido sin piedad. Si no se alcanza reducir los niveles de corrupción la economía no crecerá. Hernando de Soto sabe muy bien que las grandes empresas transnacionales tienen a su favor a este Estado débil, corrupto, excluyente para instalarse en la selva. Tienen el Estado a su servicio y no al revés, se sirven de él, con la ayuda de muchos funcionarios corruptos y operadores políticos.

Por otro lado, no quieren ningún peruano que se oponga al modelo neoliberal. Allí pensar que una empresa esté en el mismo nivel de decisión que un peruano de la selva es desconocer los criterios básicos de lo que significa la equidad. No es igual poner en la misma mesa un grupo de peruanos que defienden sus bosques frente a una empresa minera que maneja miles de miles de millones de dólares. Otra vez, la corrupción y la compra de conciencias para ellos les resulta más barata que apoyar como los buenos samaritanos a los campesinos a que se formalicen. Esta buena intención esta empedrada con las piedras que la conducen al infierno, como en la película Avatar.

Sugiero que Hernando de Soto haga el ejercicio intelectual de entender mejor al sistema agrario, a los sistemas de producción y que ayude en la búsqueda de entregar no tanto los instrumentos legales, sino los nuevos medios de producción y facilitar una nueva superestructura que permita el desarrollo armónico de la selva. No queremos a las empresas transnacionales saqueadores que ahora tienen su aliado principal a Hernando de Soto que con su lenguaje modernizante surge como el nuevo conquistador. Queremos un Hernando de Soto como un aliado de la no-destrucción de la selva y de la biodiversidad.

Durante los últimos 20 años el Estado peruano se ha cimentado bajo la tutela de los intereses de las grandes corporaciones, desconociendo los derechos civiles de la población y de los que menos tienen, en términos materiales, claro está, los de la selva. No son pobres porque quieren ser pobres. Son pobres porque el Estado y las políticas y los sucesivos gobiernos han estado orientados al modelo económico primario exportador y no al mercado interno.

Un corajudo gobierno -obviamente más peruano y no pro-yankee- tiene que desarrollar el mercado interno, instalar un nuevo modelo económico y preocuparse por el Perú profundo en la sierra y en la selva. Además profundizar el proceso de regionalización. Esto pasa necesariamente por una reforma radical del Estado peruano, con políticas estatales a mediano y largo plazo y donde se verifica la inclusión, un Estado menos corrupto y más servicial. Para esto necesitamos apenas cinco mil peruanas y peruanos de confianza. Los tenemos y de los buenos.

Notas:

(1) La Amazonía no es Avatar, 8 páginas, 5-06-2010.

(2) Uso este término para diferenciar el análisis del de Soto, que manifiestamente no tomó en cuenta la razón fundamental de una economía campesina. Si bien es cierto algunos campesinos que viven en la selva todavía se dedican a la caza y a la recolecta, también cultivan frutos para el autoconsumo.

(3) ¿Cuáles? Esta es materia de otro artículo o contestación.

(4) En Europa el motor de la economía campesina ha sido y es el campesino medio, aquel que produce lo suficiente para el autoconsumo y que crea un excedente para el mercado. Su fuerza de trabajo se fundamenta en la familia.

(5) Se entiende aquí la superestructura que regula al sistema agrario, históricamente implementado en un lugar dado y con las condiciones políticas, económicas y sociales vigentes.

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Comentarios

Es necesario ir romper esos ESTIGMAS dejados por muchos años por los colonizadores en el Peru y sudamerica y uno de estos estigmas es seguir pensando al Peru como la costa, la sierra y la selva que mas que todo divide al pais y siendo una barrera de integracion multicultural, siempre se dice la costa de los cholos y mestizos, la sierra de los serranos y la selva de indios, indigenas, etc., creo que debemos desterrar esos gentilicios implantados por los colonos quienes destruyeron nuestro sistema de vida de los peruanos y latinos para ahora tener pueblos desunidos debemos ver al peru integrado con todas sus razas y crencias de una manera inclusiva como una politica de estado, creo asi mejoraremos la situacion en que vivimos actualmente y el mayor esfuerzo sera la unidad de un pais quebrado con politicos de pacotilla que no saben ni siquiera que es gobernabilidad en un estado decadente, falto de valores y con corrupcion enquistada en la mayoria de poderes e instituciones del estado.Angel

Hernando de Soto siempre fue un escritor racista, mediocre, falso y mentiroso, siempre trabajó a favor de los políticos corruptos.
He leido casí todos sus libros en el cual solo escribe mentiras con ideas utópicas

El Sr. Seifert dice que H. de Soto "ya no debería usar el término 'indígena'" pues "los términos indio e indígena hoy suenan como términos racistas" y que "en pleno siglo XXI deberíamos solo respetarnos de igual a igual, democráticamente dentro de un régimen democrático y no recurrir a estos calificativos."

Para empezar, los propios pueblos indígenas se reconocen como tales, como "indígenas". Y en EEUU, las naciones indígenas se llaman "naciones indias". Un poco más de atención al derecho a la autoidentificación, Sr. Seifert.

De otro lado, de un plumazo, el autor de la crítica deslegitima el significado de la existencia de un derecho específico de los pueblos indígenas para asimilarlos a un uniformizante "derecho de igual a igual"... Hay igualdades que desigualan, Sr.Seifert.

La ideología de asimilar los derechos de los pueblos indígenas al régimen de derechos del resto de ciudadanos aparenta ser bien intencionada pero es ficticia e irreal, y en la práctica, termina perpetuando la discriminación contra ellos. Su expresión internacional: el convenio 107 de la OIT, de carácter asimilacionista.

Abrir los ojos entonces: ni el uso del término "indígena" ni la existencia de un derecho especial de los pueblos indígenas son síntomas de racismo, sino todo lo contrario.

Por lo demás, la crítica a Hernando de Soto parece bien fundada.

Que bueno que alguien emplace al neoliberal De Soto.

A pesar de eso concuerdo totalmente con Marco Huaco respecto al derecho a la autoidentificación y el reconocimiento de los Pueblos Indígenas que a la ONU le tomó 25 años lograr pero que al sr. Seifert no le parece agradar.

La idea liberal de la "igualdad" es falso ya que tal como lo dice el sr. Huaco "hay igualdades que desigualan".

Mientras tanto sigo en espera de una crítica al libro desde otra óptica que la liberal.

Coincido con el comentario de la Sra. Susana Del Solar. Incluso, la Defensoria del Pueblo, siendo una institución que defiende derechos humanos, utiliza el término "pueblos indígenas". Eso no es despectivo, ni mucho menos denigrante.

De todas maneras con los términos : "indio", "indígena" estamos entrando en un terreno muy resbaladizo. No se olviden también que hay racistas en el otro lado, los que no quieren saber nada con "los blancos", "cholos" o "negros". Lamentablemente en el Perú de hoy con los términos racistas se está haciendo política a la mala. Además, la automarginación hoy en día ya no funciona. Es nocivo para todos. Obviamente y con todos los honores debemos festejar y valorizar todas las culturas peruanas. No es una cuestión de gustos, es una cuestión de aprendizaje mutuo, no de exclusión.Es la lucha diaria por la vida.
Yo argumento mis razónes con una óptica de los valores democráticos , de respeto y de desarrollo. Algo que - muchas veces- en el Perú nos estamos olvidando. El Perú sigue siendo una Nación en construcción. Eso sí.
Ojalá que siga el debate sereno, reflexivo y sugerente.
Abrazos fraternos
Ing.Reinhard Seifert

Estimado Ing.Seifert:

El uso racista del término "indígena" no es argumento para denegar la existencia legítima de la categoría, la cual además es reivindicada por los propios pueblos indígenas. Esta auto-identificación debería bastar para zanjar cualquier debate al respecto, pero viendo que para usted eso no sería suficiente (ya que dicha autoidentificación usted la denomina "automarginación") es preciso aclarar ciertos puntos:

- La autoidentificación es uno de los criterios que el derecho internacional ha reconocido para determinar cuándo un grupo humano es un "pueblo indígena".
- Esta no debe confundirse con la automarginación que usted menciona, la cual es una valoración racista del propio sujeto discriminado por el racismo (por ejemplo, cuando ciertos afro-descendientes dicen no sentirse discriminados por el grotesco personaje "negro Mame").
- La necesidad de identificar mediante diversos criterios quienes son indígenas y quiénes no, obedece a la necesidad de identificar al sujeto de derechos; no obedece a una lógica racista de "autodiscriminación" o de "automarginación".
- Ciertamente, definir la categoría "pueblo indígena" "es terreno resbaladizo", pero sólo en el sentido de que dicha determinación no siempre es fácil de practicar pues los pueblos indígenas vivos y reales muchas veces se confunden con las minorías nacionales. Ambos grupos humanos tienen regímenes jurídicos diferentes tanto a nivel de derechos nacionales como del derecho internacional. No se les puede confundir.
- Su razonamiento "desde una óptica de los valores democráticos, de respeto y de desarrollo" quiéralo o no, no está libre de ideología asimilacionista (más allá de sus loables intenciones expresadas en su buena crítica a Hernando de Soto).
- Dicen que "la igualdad es el respeto al derecho de ser diferentes". La igualdad no es el igualitarismo del republicanismo francés que uniformiza a todos como "ciudadanos iguales" y perjura de sus minorías (en Francia no se reconoce oficialmente la existencia de "minorías" porque según la Constitución "la República es una"). El resultado es discriminación y marginación.
La verdadera igualdad toma nota de las diferencias, no las ignora. Solo cuando los peruanos y peruanas nos hagamos conscientes de nuestras diferencias y particularidades podremos comenzar a respetarlas. No basta "festejar" las culturas diferentes, hay que respetarlas en su ejercicio de derechos.
Fatalmente, los discursos sobre esa "igualdad" que uniformiza las diferencias, termina siendo totalitaria y marginadora, más allá de nuestras buenas intenciones.

Saludos,
Marco Huaco

Gracias, muy educativo su discurso. Un cordial saludo.

Creo que De Soto usa un recurso conocido en retorica, que es tomar medias verdades y asumirlas como verdades. En todo caso no perdemos nada tomando en cuenta lo que dice estemos o no de acerdo, es parte del sentido de publicar una idea, correcta o incorrecta.
Con el tema de la palabra indígena, si habra que hacer una revisión del uso de los terminos.
Por ejemplo cuando la gente dice las tribus de la selva. Desde el punto de vista etnografico es incorrecto, ya que es un termino africanista. Pero se usa en el leguaje cmún, en tdo caso debería planearse una mayor difusión de los estudios amazónicos, como también darte un mayor esenario ante la población en general lo que realmente buscan los pueblos originarios de la selva.

vaya vaya, cuantos especialistas en el tema se aparecen por aqui. Incluso una lectora que supuestamente lee los libros de Hernando de Soto. No se en que idioma lo leiste o hicieron mal la traduccion. Nadie de los que comenta le llega ni a los Talones de Hernando de Soto. Es todo un privilegio que sea peruano. Ahhh ahora cualquiera publica un libro pues; estamos en siglo XXI y todos pueden decir lo que piensen asi esten errados... lastimosamente.

Los amiguitos de Hernando de Soto quizás preferirían que volvamos a los tiempos del dictador Fujimori, cuando no todos podían decir lo que pensaban, "así estén errados"...
"Lastimosamente" cualquier idiota puede decir lo que quiera y ser publicado en internet.

"Ya no debería usar el término “indígena”, hace conmemorar que al inicio de las décadas de los años veinte y treinta en el Perú se hablaba despectivamente y en demasía de la cuestión indígena y de “los indios”. En realidad, los términos indio e indígena hoy suenan como términos racistas. Los de la selva no son seres inferiores." Que hace este tipo extranjero hablando de nuestro país, de ese modo? Existe en el Perú la "Dirección Regional de Defensa de los Pueblos Indígenas" El Estado es racista institucionalmente, entonces? Es frase no es de De Soto, el racismo está en la cabeza del autor.

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