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España: En abril se inician protestas contra los transgénicos en Madrid

Agrocope, 19 de marzo, 2010.- Abril ha vuelto a ser elegido como el mes de las movilizaciones en oposición a los alimentos transgénicos, en el que habrá decenas de actos que concluirán en una manifestación en Madrid el 17 de abril.

Así lo anunciaron esta semana en la capital de España las organizaciones ecologistas: Greenpeace, Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Plataforma Rural y COAG.

"Defendemos una agricultura con muchos productores, unida al medio ambiente y libre de los intereses de las multinacionales; un modelo en el que no caben los transgénicos". Así de tajante se mostró el responsable de Agricultura y Medio Ambiente de la Comisión Ejecutiva de COAG, Andoni García.

Entre los motivos de las protestas en contra los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) se suma, además, la reciente aprobación del cultivo de la patata transgénica "Amflora" por parte la Comisión Europea.

El responsable de la campaña contra los transgénicos de Greenpeace, Juan-Felipe Carrasco, ha pedido el reconocimiento de la "peligrosidad" de esta patata "monstruosa" y que acabará llegando al consumo humano a través de la cadena.

Argumenta, además, que la aprobación de la CE incorpora que los productos que contengan este alimento deberán señalarlo en la etiqueta en cantidades superiores a un 0,9 por ciento.

"Si fuese un alimento completamente sano no tendría la obligación de reflejar su presencia en el envase a partir de una cantidad determinada", añadió.

Asimismo, García ha señalado que el uso de los OGM puede perjudicar a otras agriculturas como la ecológica, ya que al desconocer "la situación exacta" de las parcelas que cultivan o experimentan con transgénicos pueden estar colindantes con terrenos ecológicos.

Por su parte, el responsable de Agricultura de Amigos de la Tierra, David Sánchez, advirtió la gravedad que supone que España sea el único país europeo que cultiva maíz transgénico. Aragón y Cataluña aglutinan el 85 por ciento de la producción de OGM.

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Fuente: www.agrocope.com

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Bloque Anarquista en la manifestación contra los transgénicos del sábado 17 de abril

17 de abril En Madrid
A las 11:30 en Plaza de la Provincia, 1.
Frente al Ministerio de Exteriores.
- Metro: Sol, Latina, Tirso de Molina y Opera.

[Madrid]Bajo el capitalismo (rojo, verde, azul,…) otro mundo no es posible.
Bloque en la manifestación:"Por una agricultura y una alimentación libre de transgénicos"

http://ecologismo-vs-capitalismo.blogspot.com

En que la destrucción y degradación del medio natural es gravísima y creciente, estamos de acuerdo todxs. En que los miles de nuevos compuestos químicos, nuevas tecnologías, transgénicos, … son experimentados sin control y sus consecuencias son imprevisibles y serán graves, también.

La imparable depredación que sufren los ecosistemas, su destrucción, en muchas ocasiones total e irreversible, es inherente al capitalismo, a su necesidad ilimitada de reproducción económica y al modo de vida imperante en el Norte, de consumo compulsivo y continua creación de falsas necesidades que satisfacer. Esta es la base del concepto pervertido de “cali dad de vida”, sustentado, entre otros pilares, en la proliferación de productos de baja calidad en esta sociedad de la obsolescencia programada: consumibles de cada vez más corta vida, de usar y tirar, fabricación casi directa de residuos de efímera o nula utilidad…

Nuestros alimentos, cada día peores y más contaminados e insanos, atraviesan el mundo para llegar a nuestro plato. Ahora quieren que además sean transgénicos.

La percepción de las maldades de este modo de vida, que nos recompensa con enfermedad, dolencias físicas (cánceres, alergias,…) y el sufrimiento psíquico de llevar una existencia que no nos satisface, sobre la que hemos perdido el control solo para el beneficio ajeno y que se manifiesta en depresión, ansiedad y todo tipo de trastornos del alma, va a mayores, cada día más gente comprende que se ha llegado demasiado lejos y que esto hay que atajarlo, pero… ¿cómo?

La promoción y el consumo de la producción ecológica, la resistencia a los transgénicos y las obras faraónicas,… denuncian, pero ¿qué es lo que queremos? La opción individual protegerá, sin duda, nuestra salud, pero no hará de nosotrxs más que consumidorxs verdes, un nuevo mercado para el sistema, y punto. La agricultura ecológica va a ser adoptada por necesidad, bajo riesgo de agotar los suelos hasta hacerlos improductivos, cosa que no inte resa. Las mismas multinacionales que ofrecen los fitosanitarios convencionales venderán los insumos para el cultivo ecológico que, en casos como el olivar extensivo, sigue empobreciendo inexorablemente el suelo.

El mercado de las energías renovables está copado por las grandes empresas de siempre, que instalan sus megacentrales solares o eólicas o gestionan la producción de biocombustibles (miles de hectáreas de monocultivos químicos hurtadas a la producción de alimentos, nuevas plantaciones de eucaliptos para fabricar “pellets” para las nuevas calderas ecológicas,…).

El capitalismo verde nos pretende hacer creer que podemos continuar con este ritmo de consumo y respetar el medio. Coches verdes, banca ética, comercio justo, la paradójica expresión “crecimiento sostenible”,…

Nos venden que se puede ser ecologista y capitalista, pero la defensa de la naturaleza y del ser humano, que pertenece a ella, exige acabar con el capitalismo. En su seno solo son posibles operaciones estéticas, maquillaje, propaganda, engaño. Su existencia es incompa tible con la de un mundo vivo, sano, justo y libre, incompatible con la biodiversidad y las sociedades cooperativas.

Para que cuaje un proyecto de cambio social, necesariamente comprometido con el medio natural y humano, ha de ser coherente. Para ser coherente, ha de ser anticapitalista. Y para ser anticapitalista, ha de ser necesariamente revolucionario.

La recuperación de lo que podemos llamar malestar ecologista por parte de la democracia capitalista es labor encomendada a su izquierda (aunque parte de ella defienda la energía nuclear, las intervenciones militares o el TAV), que amansa, dulcifica y mantiene en el redil a lxs más concienciadxs. ¿Cómo? Partidos verdes, asociaciones conservacionistas, ONGs, comercio justo…

Quienes superan los límites impuestos, los de la protesta tolerada, son criminalizadxs, de monizadxs y catalogadxs como terroristas (piénsese en lxs [email protected] con Itoiz, la actual resistencia autónoma al TAV,…)
Quienes se conforman con ser ciudadanos críticos, consumidorxs verdes, están satisfechxs con este sistema que les permite estas opciones de consumo y protesta.

Quienes comprendemos que no basta con ecologizar y humanizar el rostro del capitalismo, puesto que este no prorroga su vida espontáneamente, sino que se está sirviendo con ello de una estrategia para su defensa y continuidad, hemos de constituir nuestro bando, incorruptible, que nada vende, que no ofrece más que la satisfacción del compromiso común para una pelea justa, que tiene ante sí un sinfín de campos de batalla.
Concluyendo, lo de siempre, frente a un ecologismo que cohabita, reformista y democrá tico, hemos de constituir un ecologismo rupturista, radical y revolucionario. El primero acepta y es aceptado por la democracia capitalista, el segundo no.

El único que tiene aspiraciones y voluntad real, posibilidad de parar esto, es el revolucionario, y ha de hablar sin complejos de desurbanización, de desmantelamiento de infraestructuras, contra el vehículo privado, contra el consumismo azul o verde, contra la participación en política (en el peor sentido de esta palabra),... Ha de sustentar valores contrarios a los de la dominación: apoyo mutuo, solidaridad, lo común, la austeridad, lo sencillo, la autenticidad,…Y ha de superar con absoluta naturalidad, cuando lo crea estratégicamente conveniente, los límites impuestos a la protesta por el enemigo.

Coherencia y beligerancia son el camino en cuyo transcurso habremos de dotarnos de las herramientas que nuestra labor precise.
Acometer hace vencer.

Aclaramos que no menospreciamos ni negamos valor del trabajo de muchas personas en mu chas asociaciones, pero es menester que este se inscriba, se comprenda, dentro de un proyecto global revolucionario, para que sirva al interés común.

Este documental de investigación nos informa de verdad, no tiene desperdicio:
http://elemento-mosk.blogspot.com/2010/03/11-septiembre-2009-transgenico...
Otra página: http://forestman.espacioblog.com/categoria/delitos-ecologicos

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