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Shimpiyacu: ¿Y los derechos indígenas para cuándo?

Foto: Davier Ushiñahua

Comunidad nativa awajun de Shimpiyacu lleva más de 22 años en búsqueda de solución a la presencia de invasores dentro de su territorio.

Por Bianca Villacorta

“Señora, cuando estés en la ronda no te vamos a botar, no te vamos a prohibir que vendas tu producto libremente, y nunca jamás te van a quitar terreno”
Rita Sumpa, testimonio brindado el último sábado 6 de julio en Shimpiyacu.

13 de julio, 2019.- A través de testimonios, recogidos en la comunidad nativa awajún de Shimpiyacu, se logró conocer los últimos modos de violencia a los que recurre un grupo de la ronda campesina de la zona para ejercer matonería, con el fin de adueñarse de los territorios de los awajún, con todos los productos que yacen en él: frejol, plátano, yuca, café, etc.

A través de videos se pudo observar los últimos ataques, que incluyó el amedrentamiento con el uso de armas de fuego. La señora Marta Cárdenas Samamé salió herida de bala en una pierna. Ella trataba de rescatar a su hermano Julio, quien había sido detenido por la ronda. Hecho que se llevó a cabo en el tramo entre el sector Kugkuk Entsa y Nueva Huancabamba.

La señora Rita Sumpa, comunera awajún casada con un hombre mestizo, ha sido una de las personas más afectadas en este conflicto. Ella nos contó que un pastor, Jeiner Loayza, vecino de “El Tornillal”, le apuntó al pecho con una escopeta y le afirmó “ahorita no hay dios” en el momento en el que fue a su casa junto a otros 50 ronderos, a instar a su esposo a inscribirse como parte de la ronda.

Foto: Davier Ushiñahua/ de Rita Sumpa

También, amenazaron con incendiar toda su casa, mientras su hijo dormía en el segundo piso. En un video colgado por la Codepisam, Sumpa confiesa que también ha sufrido un caso de violación. Finalmente, junto a su esposo, decidieron dejar su casa, con lo que los ronderos se regocijan burlándose de ella por haber perdido todos sus productos para cosechar, y junto a ello su inversión.

Pancho Tanques, presidente encargado de la Feriaam, nos señaló que los comuneros han avistado últimamente a un volquete con hormigón y material para concreto, con el logo de la Municipalidad provincial de Moyobamba, por lo que asumen que les están apoyando con la construcción de caminos y carreteras, un hecho bastante cuestionable, ya que es un territorio en conflicto, que a nivel legal le pertenece a la comunidad nativa.

El líder de la comunidad, Artemio Tentes, lamenta decir que ya no hay esperanzas de que las autoridades hagan algo, que ellos como comunidad ya han tomado una decisión, y no va a frenar, esta es la de ejercer su propia justicia.

El movimiento indígena ha sido llamado para ayudar a la lucha de esta comunidad por su derecho sobre su propio territorio, lo que incluye a las 12 comunidades nativas awajún como también a grupos de asháninkas.

Al final, todos reiteran que nadie quiere esto, que han esperado y dado todos estos tiempos, y asistido a todas las reuniones para el diálogo y conciliación por más de dos décadas, sin obtener ninguna solución efectiva por parte de las autoridades del Estado.

Es importante mencionar también la presencia del sentido de discriminación en los testimonios de los comuneros, por parte de los mestizos, y sobre todo los ronderos.

“Aunque ellos nos digan haraganes, sembramos, sembramos lo que podemos”. El mito del awajún ocioso es muy repetido a nivel nacional, estos estigmas tienen que acabar, junto a la implementación de políticas interculturales que sean efectivas en situaciones reales.

Todo esto tiene fecha de inicio en el año 1996, momento en el que la Dirección Regional Agraria aprobó el Proyecto de la Asociación Huascayacu, que otorgaba tierras a 110 agricultores, dentro del territorio que ya había sido adjudicado a la comunidad. Ese mismo año, la DRA S.M. anuló la resolución que emitió, pero los migrantes nunca se fueron.

En todo este tiempo se ha multiplicado el número de migrantes, porque pese a no ser propietarios del terreno que invadieron (900 hectáreas, que ahora se tornaron en 2000) han ido vendiéndolas, trayendo a sus familiares, o amigos, personas que ahora reclaman como suyo el territorio.

Un potencial Baguazo está cantado, “ya se vibra, se siente”, lo afirma el presidente de la Codepisam, Eli Tangoa. Y las federaciones indígenas están emitiendo todos los documentos debidos para el anuncio, y para que, en el momento del estallido de la violencia, tengan recursos legales que avalen el estado real del conflicto.

Ellos han hecho su llamado, y yo les hago el llamado a ustedes periodistas a interceder para que cientos de vidas no se pongan en peligro.

Dato:

• Las instituciones gubernamentales implicadas son: Defensoría del Pueblo, Presidencia de Consejo de Ministros, oficina de diálogo y sostenibilidad de la Goresam, Secretaria de Gestión Social de la Goresam, oficina de Interculturalidad del Ministerio de Cultura, Municipalidad Provincial de Moyobamba, Poder Judicial. Dirección Regional de Agricultura San Martín.

• Las instituciones indígenas: Feriaam, Codepisam, Aidesep.

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