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Análisis político: La lucha actual es por reformas democráticas

Fuente de la imagen: https://letras.unmsm.edu.pe

La lucha social y política en nuestro país, en la actualidad todavía no es una lucha entre socialismo y capitalismo. La lucha actual continúa siendo una lucha entre la democracia nueva en desarrollo, y la vieja democracia en decadencia. Tampoco es una lucha pre insurreccional, y menos una lucha insurreccional. La lucha actual es por reformas democráticas, es una lucha por atender las demandas más urgentes de la población. Esta es la tarea del presente.

 

La dialéctica Gustavo..., la dialéctica

Por Miguel Ángel Aragón

19 de agosto, 2021.- No se trata de buscar a “los buenos” y a “los malos” como tu sugieres. La situación actual no es una película de vaqueros de los años 50, ni tampoco una telenovela mexicana de los años 60, no pues. La situación actual es una confrontación abierta de clases y sub clases sociales, de facciones y de tendencias, y también una contienda de personalidades, que es lo secundario.

Las fuerzas democráticas del pueblo, en la elección presidencial del día 6 de junio han obtenido una victoria política electoral muy ajustada, después de tres derrotas políticas electorales seguidas, que precedieron a esta victoria efímera.

En las elecciones municipales de octubre de 2018 en la mayoría de las 200 provincias y de los 1800 distritos ganaron las fuerzas políticas de la derecha; a continuación en las elecciones parlamentarias de enero de 2020 en casi todos los departamentos ganaron las fuerzas de la ultraderecha; y por último, de manera similar, en las elecciones parlamentarias del 11 de abril de 2021 en la mayoría de departamentos ganaron las fuerzas de la ultraderecha. La ultraderecha ganó en abril por un margen muy amplio, por eso ahora ellos tienen el control del actual parlamento, que sumado con el evidente control mediático, no se duplica, sino que su fuerza se cuadruplica.

Actualmente la mayoría de los municipios están controlados por fuerzas de la derecha burguesa, y el parlamento está controlado por fuerzas de la ultraderecha feudal burguesa.

Este control político de la población, se suma al poder real que ellos tienen. Las cúpulas del poder económico, del poder militar, del poder legislativo, del poder judicial, del poder religioso, del poder mediático, continúan en manos de la clase dominante. El 6 de junio no ha habido ningún cambio significativo en esos sectores del poder. Actualmente, las fuerzas democráticas del pueblo solamente tienen el control de “la administración del gobierno” (tomar el gobierno, no es lo mismo que tomar el poder), es decir las fuerzas democráticas tenemos muy poco.

Esta es la realidad actual en lo referente a la correlación de las fuerzas en la contienda, y cualquier análisis serio necesariamente tiene que partir del análisis de la verdadera correlación de fuerzas y no de nuestra imaginación o de nuestros deseos.

II

Así como el pueblo trabajador no es un bloque homogéneo y monolítico, sino que el pueblo está dividido en varias facciones y numerosas tendencias; de manera similar los propietarios de la tierra y del capital, tampoco forman un bloque homogéneo y monolítico, sino que también están escindidos en una gran cantidad de facciones y tendencias, grupos y personalidades contrapuestas. Si no partimos por reconocer esta característica de la realidad, no entendemos nada.

Fijada la estrategia (lo que actualmente no está en discusión), el arte de la táctica consiste en dividir al enemigo, ganar a las fuerzas intermedias y fortalecer a las fuerzas propias. Solo a un necio, y entre nosotros abundan muchos “Guillermos Bermejos”, se le puede ocurrir enfrentar a un enemigo superior, tomándolo como si fuera “un bloque único”, sin aprovechar sus divisiones, así sean mínimas y temporales.

El cuadro de las diferentes facciones y tendencias es muy amplio, complejo y también cambiante. De manera sintética, para fines didácticos, la actual contienda la podemos reducir a Tres grandes fuerzas:

1).- Por un lado “la ultra derecha feudal burguesa” fascista (que pretende retornar al siglo XIX, barriendo todas las reivindicaciones de los trabajadores);

2).- en segundo lugar “la derecha burguesa” (que pretende quedarse en el siglo XX, siglo que entre nosotros todavía no acaba); y

3).- en tercer lugar “las fuerzas democráticas del pueblo” (que con cierta tardanza, aspiramos a iniciar el siglo XXI).

La lucha social y política en nuestro país, en la actualidad todavía no es una lucha entre socialismo y capitalismo, no nos engañemos, pisemos tierra. La lucha actual continúa siendo una lucha entre la democracia nueva en desarrollo, y la vieja democracia en decadencia. La lucha actual no es una lucha pre insurreccional, y menos una lucha insurreccional (¿acaso hay situación revolucionaria en el país?). La lucha actual es POR REFORMAS DEMOCRÁTICAS, es una lucha por atender las demandas más urgentes de la población. Esta es la tarea del presente. Y para avanzar en esta lucha democrática, reitero la propuesta táctica “dividir al enemigo, ganar a las fuerzas intermedias, y fortalecer a las fuerzas propias”.

La aparente similitud, con la política del estafador político Ollanta Humala, es solo aparente. Esa comparación forzada requiere otro análisis, que lo haremos en otra oportunidad.

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Fuente: Facebook de Miguel Ángel Aragón.

 

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