Servicios en comunicación Intercultural

Indígenas varados piden ayuda para retornar a sus territorios

Foto: La República

Los esfuerzos son desesperados. En Lima, en Iquitos o en Pucallpa, diversos grupos de ciudadanos indígenas claman por ayuda para ser trasladados a sus territorios o ser puestos a buen recaudo para afrontar la cuarentena decretada por el gobierno.

Servindi, 22 de abril, 2020.- Definitivamente, las condiciones para enfrentar la pandemia no son iguales para todos. Una muestra de esto fueron las 700 personas que hace una semana cogieron las pocas cosas que les quedaban, salieron de sus cuartos alquilados en Lima—que ya no podían seguir pagando— e iniciaron a pie el camino hacia sus territorios.

Días después la ministra del Ambiente, Fabiola Muñoz, confirmaría que la cifra de caminantes era mayor a la estimada: 1,614 personas en total.

 

Esto motivó a que el gobierno emitiera un decreto supremo autorizando el traslado de personas a sus regiones por razones humanitarias.

Desde entonces, las imágenes de ciudadanos solicitando ayuda para regresar a sus lugares de origen —principalmente en la sierra y en la selva del Perú— no han dejado de difundirse, logrando la visibilización de miembros de las comunidades indígenas asentados en Lima y en otras provincias del Perú.

Loreto: Indígenas varados en Iquitos

El 3 de abril, la Organización Regional de Pueblos Indígenas del Oriente (ORPIO) le envió una carta a la ministra de Cultura, Sonia Guillen, solicitando apoyo para 113 indígenas que se encontraban varados en la ciudad de Iquitos (105) y Requena (8).

«No cuentan con un lugar en donde vivir y tampoco cuentan con recursos económicos con que sustentar sus alimentaciones durante el tiempo que dure esta cuarentena», le escribieron a la ministra.

Hoy, casi tres semanas después, el número de indígenas varados en Iquitos ascendería a 500 personas, según ORPIO.

«Es cierto. Primero hubo un acercamiento de 100 personas; pero luego, a través de un padrón, se registró a otras 100. Ahora, hace cuatro días se comunicó con nosotros un grupo de hermanos matses. Nos dijeron que eran 150 y que estaban agregando más. Por todo ello, podríamos asegurar que solo en Iquitos hay más de 500 indígenas varados», le dijo a Servindi la oficina de Comunicación de ORPIO.

Sobre el apoyo del Ministerio de Cultura (Mincul), aseguran que han recibido un primer lote de víveres de primera necesidad destinado a 100 familias y que aún está por confirmarse la entrega de un segundo lote que beneficiaría a 72 familias más.

Fuente: ORPIO

Lima: Indígenas awajún varados en Los Olivos

El 14 de abril, el vicepresidente de la Federación Regional Indígena Awajún del Alto Mayo (Feriaam), Pancho Tanques Atchut, le pidió al Gobierno Regional de San Martín un vuelo humanitario para trasladar a 63 ciudadanos awajún que se quedaron varados en Lima.

Según el documento, se trata de ciudadanos adultos y jóvenes que llegaron a Lima para realizar gestiones o trabajar eventualmente y obtener recursos para costearse los estudios en sus regiones.

«Actualmente, por haber decretado la emergencia el gobierno por la pandemia del coronavirus, vienen sufriendo con la alimentación y otras necesidades básicas», señaló entonces Pancho Tanques.

En diálogo con Servindi, el vicepresidente de Feriaam informó que finalmente hoy, tras varios días de gestión, el primer grupo integrado por 47 indígenas awajún ha partido con rumbo a San Martín. Así lo confirmó Wilfredo Yatsupish Fernández, una de los indígenas beneficiado.

«En la mañana nos tomaron una prueba rápida y todos salimos negativo. Luego llegaron dos buses y nos repartimos en dos grupos. Ahora, ya estamos viajando con destino a Tarapoto. Llegando, estaremos aislados por 14 días y luego recién iremos a nuestras viviendas», señaló Yatsupish.

Por su parte, el vicepresidente Pancho Tanques aseguró que iniciarán las gestiones para trasladar a un segundo grupo de indígenas awajún conformado por 20 personas.

Foto: Primer grupo de ciudadanos awajún antes de subir al bus con destino a Tarapoto

Ucayali: Indígenas varados en Pucallpa

En Pucallpa, un grupo de aproximadamente 200 indígenas de las etnias Sharanahua, Junikuin, Culina y Mastanahua se encontraba a la espera de un vuelo humanitario para retornar a la provincia de Purús, su lugar de origen.

El 17 de abril, el alcalde de Purús, Lerner Panduro Pérez, llegó a Pucallpa para coordinar con el Gobierno Regional de Ucayali un posible viaje a través de la Fuerza Aérea del Perú (FAP).

“Estamos tres meses en Pucallpa sin poder ir a Purús, después han ordenado la cuarentena. Queremos volver donde hemos nacido, pero no podemos ir ni con carro ni con bote, solo con avión. Estamos sufriendo aquí, el gobierno regional nos da comida una sola vez al día”, le dijo entonces a La República, Nicasio Roca, uno de los hombres que solicitaba ayuda.

Foto: Indígenas en Pucallpa / Fuente: La República

Lima: Indígenas shipibo-konibo varados en el Rímac

En el distrito del Rímac, un grupo de 60 indígenas del pueblo shipibo-konibo le pidió al gobierno un vuelo humanitario para retornar a sus comunidades nativas en Ucayali y ser incluidos como beneficiarios del bono S/380.

«Pedimos al presidente Vizcarra un vuelo humanitario porque estamos varados en Lima hace 15 días. Hemos esperado [ayuda] pero lamentablemente ya no tenemos más recursos para quedarnos. Somos de los pueblos más vulnerables», se escucha decir a una de las mujeres indígenas en un video difundido por OjoPúblico el 30 de marzo.

Lima: Caminantes continúan con su recorrido a provincias

El panorama en la capital puede ser aún más desolador. En la autopista Ramiro Prialé, una de las vías principales de Lima, más de 300 personas de las regiones San Martín, Ucayali y Amazonas permanecen por sexto día consecutivo a la espera de la ayuda del gobierno para ser trasladados.

«Comemos gracias a la buena voluntad de los vecinos que nos traen un poco de comida y agua, pero dormimos sobre cartones y no tenemos baños. Nadie se comunica con nosotros. Esa es nuestra realidad ahora», le dice a El Comercio, Julio César Teagua, ciudadano natural de Ucayali que a Lima junto a su esposa y su hija de dos años para buscar trabajo.

Mientras la adjunta para los Servicios Públicos de la Defensoría del Pueblo, Alicia Abanto, advierte «una falta de coordinación previa» en los traslados humanitarios, cientos de personas continúan a la espera de ayuda.

Foto: Hugo Curotto / El Comercio

___

Te puede interesar:

Valoración: 
0
Sin votos (todavía)

Comentarios

Que sean puestos a buen recaudo por el Estado hasta que baje el contagio acelerado.

El gobierno y sus expertos sin espiritu critico, ni sensibilidad alguna, quieren ganar un liderazgo y no preveen que decla rar un estado de emergencia en el tercer mundo, no cuenta con colchon socia y, se ha dado desesperanza, desempleo, infortunio, y, muy mala estrategia: podian haber previsto lo que provocaban tratando de copiar los sistemas de europa o usa, no es asi. Este pais esta lleno de pobladores con dignidad y que su vida productiva era informal, que su vida merecia no ser destrozada, ni vilipendiada, que se debio prevenir y usar coliseos o campos deportivos para tenerlos en cuarentena, para hacerles las pruebas y que no sufran en la calle. No estan contagiados quieiren retornar a sus pueblos. Estrategias de imprevision y de falta de sensibilidad, el factor humano y social se ha destrozado porque se cerro los comedores populares y vasos de leche, los servicios de comedor de minsa para tbc, eso ha traido consigo una desesperanza y falta de coordinacion de coer con los gobiernos regionales. No tenemos miedo a la peste, tenemos miedo a la pobreza que se ha creado y generado por querer emular liderazgos de 30 años de labor ininterrumpida. Mi corazon esta triste porque ha visto el dolor, desesperanza, la lucha por llegar a su ciudad, por vencer las barreras, la pasividad con la que se desplazan, la tranquilidad con la que desafian el riesgo, exigimos respeto y consideracion a todos nuestros hermanos. dra. bertha de peru

tenemos a nuestros hermanos totalmente desasistidos

Añadir nuevo comentario