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Plan Postpetróleo: un paso hacia la reivindicación de los derechos indígenas

Comunidad Nativa de Santa Rita, Parinari, Loreto. (Foto: Segundo Chuquipiondo)

La primera etapa (2020-2025) busca la implementación de los servicios básicos y minimizar los daños por impactos en la salud y el territorio de comunidades del ámbito petrolero. 

Por Segundo Chuquipiondo*

21 de febrero, 2020.- La mañana del 7 febrero del 2020, en la ciudad de Iquitos, Vicente Zevallos, titular de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), anunciaba que el Gobierno ya se cansó de discursos y necesita más acción ante el abandono del Estado a las comunidades de la Amazonía.

Esa afirmación, fue bien recibida por los representantes de las organizaciones indígenas, los gobiernos locales y el Gobierno Regional de Loreto, que esperaban resultados luego de que las comunidades del ámbito petrolero decidieran declararse en paro indefinido desde sus territorios (Plataforma de lucha de los Pueblos Afectados por la Actividad Petrolera).

“Este es el resultado de la lucha del pueblo indígena loretano”, declaró el gobernador regional de Loreto, Elisban Ochoa, en la comunidad de Santa Rita en el distrito de Parinari, donde cientos de manifestantes lo escucharon atentamente por la tarde del 8 de febrero de 2020.

Ochoa informó, además, que el Gobierno Regional desembolsaría 500 millones de soles para este año que serían distribuidos en 25 municipalidades —que tienen hasta junio 2020 para presentar sus proyectos sociales validados— del ámbito petrolero como parte del “Plan de Cierre de Brechas”.

El Gobierno debe invertir a lo largo de seis años más de 5 mil millones de soles en las comunidades del ámbito petróleo, según lo informa de manera oficial el sitio web de la PCM.

De los 5,292 millones de soles que se invertirán durante los seis años, 3,231 millones estarían dirigidos a obras de infraestructura, 1,184 millones a capital humano, 595 millones a obras de conectividad e integración territorial, 162 millones a desarrollo económico, 75 millones a promover el ambiente sostenible y 45 millones al fortalecimiento institucional. 

A lo que el Gobierno llama “Plan de Cierre de Brechas”, aunque, se base en la propuesta alternativa diseñada por los pueblos indígenas, desde el espíritu del Buen Vivir denominada “Plan Postpetróleo”, es una estrategia que pretende invisibilizar la lucha indígena.

“Reduciéndonos a los pobres, evadiendo el problema real, es decir, a la violencia de derechos y daños irreversibles que representa para nosotros vivir tomando agua con petróleo y sin atención urgente a nuestra salud", indicó el asesor indígena José Fachín. 

"Ellos solo quieren vernos como pobres para promover su discurso político de inclusión y seudo atención a la Amazonía” continuó. 

Fachín también expresó que los pueblos indígenas no son pobres pues cuentan con muchos recursos.

Los pueblos indígenas no somos pobres, nosotros tenemos muchos recursos, petróleo, bosque, maderas, recursos ictiológicos, etcétera

"La actividad petrolera reportó desde 1970 al 2019 más de 36 mil millones de dólares, aproximadamente —según Prospectiva económica— de los cuales no se revirtió en proyectos ni servicios básicos en zonas de influencia petrolera, nada en lo absoluto", culminó.

Asimismo, el Ministerio de Energía y Minas tiene como meta llegar a la producción de 100 mil barriles diarios para el 2023, pero lo quiere hacer con las mismas leyes sin resolver la deuda social y ambiental que tiene con las comunidades afectas por el petróleo en Loreto.

(Foto: Segundo Chuquipiondo)

¿De dónde vino el resultado?

Transcurrió mucho tiempo para que el Gobierno, mediante la PCM, tomaran en cuenta la propuesta indígena.

Saramuro – Saramurillo, hace cuatro años fue el lugar desde donde cientos de indígenas quechuas, kukamas, achuar, entre otros pueblos del ámbito petrolero, exigieron una solución ante el mal estado del oleoducto norperuano (ONP).

Ello debido a que, según los continuos informes del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), el ONP tiene serios problemas de corrosión (deterioro) que han ido enfermando a la población con metales pesados en la sangre.

Fue a mediados del 2019, tras una movilización pacífica en estación cinco en Loreto y el respaldo de todas las comunidades afectadas por el petróleo, que la PCM emitió el Decreto Supremo N° 139-2019 para la elaboración de un diagnóstico sobre el costo que implicaba responder dichas demandas. Hasta diciembre del 2019 el mencionado diagnóstico no había sido aprobado.

Ante esta situación, los pueblos indígenas decidieron iniciar un paro indefinido en la cuenca del Marañón en el mes de enero, que devino en la presentación, no aprobación, de lo que ya conocemos como “Plan de Cierre de Brechas”.

La zona de Morona, afectada por el crudo. (Foto: E. Arias/EFE)

La visión indígena del postpetróleo

La plataforma del circuito petrolero se puede resumir en dos grandes agendas: hidrocarburos y el plan postpetróleo.

Ese último, basado en garantizar el financiamiento para los servicios básicos y minimizar los daños irreversibles a la salud y a los territorios indígenas, apunta a que el Estado, de alguna manera, y la empresa asuman su deuda social y ambiental con los pueblos afectados.

Luego del informe presencial en la comunidad nativa de Santa Rita que se realizó el 8 febrero, los pueblos indígenas expresaron que estarán vigilantes al cumplimiento de los acuerdos con el apoyo directo de sus federaciones, de su Organización Regional de los Pueblos Indígenas del Oriente (ORPIO) y de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP).

“Nos comprometemos a estar vigilantes y fiscalizar que los acuerdos firmados por la PCM se cumplan", dijo Lizardo Cauper, presidente de la AIDESEP.

Nosotros tenemos la misión de hacer incidencia, representar y fiscalizar porque creemos en nuestra lucha, porque nuestra lucha es justa

"Nosotros tenemos la misión de hacer incidencia, representar y fiscalizar porque creemos en nuestra lucha, porque nuestra lucha es justa", continuó.

Caiper también agregó, que la lucha amazónica cuenta con el respaldo de toda la estructura indígena, federaciones, organizaciones regionales, la nacional y la misma Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA).

En el mismo sentido, Jorge Pérez, presidente de ORPIO, quien se encontraba en la zona junto con los manifestantes, denunció que existen niveles altos de daño en las vidas de la población indígena del ámbito petrolero.

"El pueblo ya no soporta más mecidas. Lo que no puede esperar, es la atención en agua potable, seguridad alimentaria, la situación del oleoducto norperuano que está en constante deterioro. Las comunidades necesitan atención urgente", exclamó.

El pueblo ya no soporta más mecidas. Lo que no puede esperar, es la atención en agua potable, seguridad alimentaria, la situación del oleoducto norperuano que está en constante deterioro. Las comunidades necesitan atención urgente

“Aún queda mucho por hacer, esto es sólo el inicio”

Por su parte, Daniel Saboya, dijo a viva voz "¡esto recién ha iniciado!", al referirse que existe un largo camino para hacer respetar los derechos indígenas a través del cumplimento de los acuerdos tomados hasta hoy.

“La pelota está en nuestra cancha. En este caso la municipalidad de Parinari tiene que terminar las propuestas de proyectos sociales hasta junio de este año", expresó.

"Como pueblos afectados, debemos fiscalizar y no descansar hasta que veamos cumplidos todos compromisos, sino, no podemos llamarnos dirigentes, porque estaríamos traicionando la lucha que nuestros pueblos han emprendidos desde hace ya varios años”, instó Saboya.

La plataforma de lucha de los pueblos afectados por la actividad petrolera ha coordinado reuniones con las organizaciones indígenas, que asumirán un rol de vital importancia como parte de lo que se conocerá como “Núcleo ejecutor”, una instancia que garantizará la ejecución del presupuesto, compuesto por los Gobiernos Locales, el Gobierno Regional y las organizaciones indígenas.

Finalmente, los pueblos indígenas no “quieren ser un obstáculo al desarrollo” como lo expresan abiertamente algunas personas.

"Estamos cuestionando la forma como se viene desarrollando la actividad extractiva en nuestros territorios. Esta forma ya no es viable, queremos pensar en más allá del petróleo, es decir, diversificar la matriz energética. En conclusión, el plan postpetróleo está basado en el Buen Vivir", explicó el asesor de la plataforma, José Fachín.

...Queremos pensar en más allá del petróleo, es decir, diversificar la matriz energética. En conclusión, el plan postpetróleo está basado en el Buen Vivir

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**Segundo Chuquipiondo es comunicador indígena de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP)

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