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Luces y sombras en la resolución de la OEFA sobre derrames

Oleoducto presenta grave deterioro y se ubica incluso dentro de áreas naturales supuestamente protegidas. Foto: Puinamudt

Servindi, 17 de febrero, 2016.- "El bombeo de petróleo debe suspenderse hasta que Petroperú concluya integralmente con sus trabajos de renovación y remediación del Oleaoducto Norperuano", sostuvo el abogado Juan Carlos Ruiz Molleda.

En un artículo en el que analiza la resolución del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) sobre la urgente atención que Petroperú le debe dar al Oleoducto Norperuano señala que la resolución "es particialmente positiva".

El autor considera insuficiente la medida de renovar las "partes obsoletas del Oleducto Norperuano y se dé mantenimiento a sus partes salvables" al no haber un plazo específico para que Petroperú cumpla la disposición. Tampoco ordena "suspender el bombeo" como medida cautelar.

Ruiz Molleda agrega que si la medida se hubiera adoptado luego del derrame de Cuninico, "no hubiera habido más derrames, no hubiera ocurrido los desastre en San Pedro, Chiriaco y Morona" indicó en referencia al ducto que ha causado veinte derrames en los últimos años. 

La resolución del OEFA se conoció la noche del martes 16 de febrero ante los recientes derrames de crudo de petróleo ocurridos en Chiriaco y Morona, en las regiones de Amazonas y Loreto, respectivamente.

"Actualmente, el Oleoducto Norperuano continúa representando un riesgo real para los derechos de las comunidades nativas que habitan a lo largo su recorrido y el hábitat en que ancestralmente viven", concluye el autor.

Para comprender el tema en su total dimensión compartimos el artículo Luces y sombras en la resolución de OEFA sobre los derrames de Chiriaco y Morona, del abogado Juan Carlos Ruiz Molleda, del Instituto de Defensa Legal (IDL).

Luces y sombras en la resolución de OEFA sobre los derrames de Chiriaco y Morona 

Por Juan Carlos Ruiz Molleda

El 17 de febrero, la Dirección de Supervisión del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) emitió la Resolución Directoral N° 012-2016-OEFA/DS, de fecha 15 de febrero de 2016, con ocasión de los recientes derrames de petróleo ocurridos en Chiriaco y Morona.

Esta es una decisión valiosa, pues se ordenan medidas importantes relacionadas con la problemática estructural de todo el Oleoducto Norperuano.

¿Dónde se encuentra el Oleoducto Norperuano?

¿Qué ha dicho la OEFA?

Acto seguido, la OEFA pide a Petroperú el cronograma de cumplimiento de esta decisión, amenazándola con iniciar un procedimiento administrativo sancionador en su contra en caso de que incumpla con adoptar esta medida.

Además, la OEFA añade:

Sobre este punto, es necesario precisar que desde que se aumentó el bombeo de petróleo por la producción del Lote 67, se han intensificado los derrames. Nadie hizo una evaluación de si el ducto viejo estaba acaso en condiciones de bombear más petróleo. Y la causa de este problema fue la ausencia de instrumentos de gestión ambiental idóneos. El asunto aquí es que ahora solo se pide a Petroperú una actualización.

Valorar lo positivo en la resolución de la OEFA

La OEFA, finalmente, se ha puesto los pantalones y ha adoptado una decisión firme sobre el fondo del problema que causa constantes derrames de petróleo en nuestra Amazonía.

En este sentido, la resolución de la OEFA es importante por las siguientes razones: 1) Se consiguieron las medidas preventivas que se pronuncian sobre el fondo del problema, y ese es su principal logro; 2) Se ordena el cumplimiento de esta medida en los dos tramos del Oleoducto Norperuano, lo cual incluye la zona del río Marañón donde ocurrieron los derrames de Cuninico y San Pedro; 3) La OEFA admite que la supervisión determinó que el derrame ha sido ocasionado por el deterioro de tuberías; 4) Se reconoce que no se trata de hechos aislados, sino de un problema estructural: la falta de mantenimiento del oleoducto, 5) Se indica que Petroperú ha reconocido que no hizo mantenimiento del oleducto por falta de presupuesto, literalmente, por restricción por disposiciones de austeridad, 6) Se hace un listado de los derrames ocurridos por el ducto, 7) Se reconoce la gravedad que supone la existencia de un oleoducto sin mantenimiento , 8) Se logra el reconocimiento de los 3 supuestos para la aplicación de medidas preventivas, lo cual, como señala Wendy Pineda, es un precedente extraordinario en cuestiones de derrames de sustancias tóxicas; y 9) Se reconoce la obligación de prevenir las afectaciones al medio ambiente y la necesidad que el responsable internalice las consecuencias las afectaciones que puedan ocurrir.

20 derrames en 5 años, entre 2011 y 2016

Este es uno de los principales aportes de la resolución de OEFA, pues pone en evidencia que, según cifras oficiales, han ocurrido 20 derrames de petróleo entre los años 2011 y 2016, dejando claro que no se tratan de hechos aislados, sino todo lo contrario.

¿Qué faltó en la resolución de la OEFA? 

Nuestro principal cuestionamiento es que no bastaba con pedir que se dé mantenimiento y, en otros casos, se renueve el oleoducto, pues mientras siga funcionando habrá peligro de un nuevo derrame de petróleo en perjuicio de las comunidades nativas que habitan las zonas de su recorrido. En otras palabras, no deseamos que ocurran nuevos Chiriacos, Cuninicos o Moronas.

Como señala Wendy Pineda, a pesar de todos los hechos comprobados, la resolución no ordena medidas preventivas, sino correctivas. Ya se sabe que hay que hacer el mantenimiento y que se debe reemplazar el ducto, eso debieron haberlo hecho desde hace mucho tiempo. Allí, en la resolución de la OEFA, debió ordenarse a Petroperú la paralización total del bombeo del crudo de petróleo hasta que se implemente el mantenimiento y reemplazo.

En esa línea, el principal problema es que no hay un plazo perentorio para el cambio de las secciones del ducto y su mantenimiento. Este existe únicamente para la presentación de la actualización de los instrumentos de gestión ambiental. No están atacando el problema de fondo en toda su extensión. Si se hubiese establecido la suspensión del bombeo, recién Petroperú hubiera cambiado en unos casos y dado mantenimiento al oleoducto, con tal de continuar transportando petróleo. Desde esa perspectiva, estimamos que la medida preventiva es insuficiente.  

Es decir, Petroperú no cumple con la normativa nacional, incumple el D.S. 081-2007-MINEM, incumple sus propios instrumentos de gestión ambiental, comete negligencias de manera continuada, y continúan pidiéndole que actualicen instrumentos de gestión ambiental que muy posiblemente no cumplirá. Esta medida preventiva, consideramos, no previene alguna cosa en lo absoluto, considerando la irresponsabilidad de Petroperú.

Luego de tantos derrames de petróleo, consideramos que las medidas coercitivas eran las idóneas, y esa tendría que haber sido la paralización del bombeo del ducto hasta que no exista riesgo de contaminar los territorios ancestrales de las comunidades afectadas con nuevos derrames. En este sentido, el peligro únicamente desaparecerá cuando se haya dado mantenimiento y renovación integral del Oleoducto Norperuano.

En otras palabras, la OEFA ha ordenado a Petroperú que haga lo que dice la ley y que la empresa hubo viniendo incumpliendo sistemáticamente. Esperamos equivocarnos; empero, nada asegura que no ocurran nuevos derrames. Cabe reiterar que la medida preventiva idónea era la suspensión del bombeo del ducto; esta era la única garantía real de que no ocurran nuevos derrames por causa del mal estado del oleoducto.

Si tienes mal el ducto, la forma de corregirlo es cambiando los sectores dañados y dando mantenimiento a aquellos que aún son salvables y, mientras los cambias, no bombeas nada. Insistimos: La única forma de prevenir nuevos derrames es suspendiendo el Oleoducto Norperuano hasta que arreglen sus tuberías.

En el peor de los casos, si no se considerase suficientemente idónea la paralización del funcionamiento del oleoducto, correspondía mínimamente a la OEFA dar un plazo máximo a Petroperú para la implementación de su decisión (renovación y mantenimiento del ducto); no obstante, ello tampoco ocurrió. Con la suspensión, no habría razones de preocupación con respecto del plazo, pues Petroperú hubiese renovado y dado mantenimiento al oleoducto más que inmediatamente, a casa de las ganancias que hubiese dejado de decidir por cada día en que no se bombardease petróleo.

Somos conscientes de que la suspensión del bombeo del ducto hubiera afectado de forma significativa la política energética nacional, el cual es un bien jurídico digno de protección; sin embargo, la defensa de la política energética no puede justificar la violación o puesta en peligro de los derechos de los miembros de comunidades nativas. No se les puede hacer pagar las negligencias e incompetencia de los funcionarios del Estado.

¿En qué estado queda la demanda de cumplimiento de la comunidad nativa de Cuninico?

Como es de conocimiento público, en enero de 2015, la comunidad nativa de Cuninico, perteneciente a la etnia kukama, y sus vecinas presentaron una demanda de cumplimiento contra Petroperú, además de diversas entidades públicas. Esta demanda actualmente se viene tramitando ante el Juzgado Mixto de Nauto.

En el caso, el principal demandado fue Petroperú y, en concreto, se le pidió que dé mantenimiento al Oleoducto Norperuano. La resolución de la OEFA, a la que nos hemos referido en el presente artículo, ordena lo mismo. Si se da el mantenimiento y renovación del Oleoducto Norperuano, es evidente entonces que el juzgado deberá declarar la sustracción de la matería, pues ya se habría cumplido con el objetivo demandado por las comunidades.

¿Qué falta hacer?

Las medidas ordenadas por la OEFA resultan ciertamente insuficientes, si lo que se quiere es dar solución al problema y remediar sus consecuencias. En tal sentido, se debe hacer lo siguiente en relación con los derrames de Chiriaco, Morona y Cuninico:

  1. Compensar todos los daños a las víctimas, y solicitar la intervención de la Defensoría del Pueblo, como lo exige el D.S. 081-2007-MINEN;
  2. Proporcionar, a cargo de Petroperú, agua y alimentos suficientes para todos los afectados, como lo exige el D.S. 081-2007-MINEM;
  3. Proporcionar, a cargo del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, plantas de tratamiento de agua potable para las comunidades cuyo consumo depende de las aguas de los ríos afectados;
  4. Realizar, a cargo de la Dirección General de Salud Ambiental del Ministerio de Salud, monitoreos diarios del agua, como lo exige el D.S. 081-2007-MINEM;
  5. No basta con que se diga que se ha rehabilitado todo, se debe exigir a Petroperú la realización y presentación pública de exámenes biológicos y químicos que evalúen los impactos de los derrames de petróleo en el agua, peces, sedimentos y suelos, y la rehabilitación y restitución integral del área afectada.

A manera de conclusión: ¿Por qué no adoptaron una medida parecida luego del derrame de Cuninico?

En primer lugar, luego de años de impunidad e inacción administrativa por parte de las entidades competentes, especialmente la OEFA y el Osinergim, la resolución reciente de la OEFA es particialmente positiva. Sin embargo, si esta medida se hubiera adoptado luego del derrame de Cuninico, no hubiera habido más derrames, no hubiera ocurrido los desastre en San Pedro, Chiriaco y Morona. De igual modo, hubiera podido evitarse el sufrimiento de las comunidades nativas hoy severamente afectadas.

En segundo lugar, la resolución ordena que se renueven las partes obsoletas del Oleducto Norperuano y se dé mantenimiento a sus partes salvables. Si bien consideramos este extremo positivo con relación con el pasado, la medida resulta insuficiente. La resolución solo ha pedido la renovación y mantenimiento, pero no ha dado plazo a Petroperú para hacerlo ni ha ordenado cautelarmente suspender el bombeo.

En resumen, el ducto solo puede funcionar mientras no exista peligro de nuevos derrames para las comunidades y la colectividad en general. Por estas razones, estamos convencidos de que debió suspenderse el bombeo de petróleo hasta que Petroperú, la empresa responsable, no concluya integralmente con sus trabajos. Lo decidido no es la respuesta idónea al caso, dada la envergadura de los daños ocasiones por el derrame. Actualmente, el Oleoducto Norperuano continúa representando un riesgo real para los derechos de las comunidades nativas que habitan a lo largo su recorrido y el hábitat en que ancestralmente viven.

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Comentarios

Pero si se cierra el Oleoducto no se perjudica los trabajos de Refinación en Iquitos. Quien compensa las perdidas de empleo?

La nota tampoco esclarece desde cuando PETROPERU solucionó el derrame, el 26, el 27, el 28, o 29 de enero? Seria bueno saber ese dato.

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