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Cantagallo: Cifra de shipibos infectados se eleva a 476

Foto: Ministerio de Salud

Mientras el Ministerio de Salud anuncia el traslado de los infectados a la Villa Panamericana, el pueblo shipibo llora la muerte del ejemplar alcalde y líder shipibo Silvio Valles Lamas, quien falleció a causa del COVID-19 y por una presunta negligencia de parte del sector salud.

Servindi, 13 de mayo, 2020.- La comunidad shipibo-conibo de Cantagallo continúa registrando casos positivos de COVID-19 a consecuencia de la tardía reacción del gobierno. Esta vez, el último reporte sitúa la cifra de infectados en 476.

Los representantes del Ministerio de Salud (Minsa) llegaron el último martes 12 de mayo a la comunidad indígena ubicada en el distrito del Rímac para realizar 1,000 pruebas rápidas. De ellas, 656 ya han sido procesadas, arrojando un resultado positivo de coronavirus en 476 personas.

La jornada liderada por Pilar Mazzetti, jefa del Comando Nacional de Operaciones COVID-19, contó con la presencia de la ministra de Cultura, Sonia Guillen, y de 15 Equipos de Respuesta Rápida (ERR) de la Dirección de Redes Integradas de Salud (Diris) de Lima Norte.

Mientras 13 equipos se encargaron de tomar las muestras de COVID-19 en la explanada del lugar; otros 2 equipos visitaron a los adultos mayores y discapacitados casa por casa. Además, se sumaron dos equipos de seguimiento clínico a la jornada para monitorear a los pacientes sintomáticos.

Tras los resultados, Pilar Mazzetti informó que el Minsa coordinará con los líderes de la comunidad para que las personas infectadas sean trasladadas al centro de aislamiento temporal en la Villa Panamericana, situada en el distrito de Villa El Salvador.
 

Foto: Representantes del sector salud llegaron a la comunidad shipibo de Cantagallo para realizar 1,000 pruebas rápidas / Fuente: Ministerio de Salud

Respuesta tardía

Aunque la presencia de los representantes del gobierno y del Ministerio de Salud es pertinente, lo cierto es que la ayuda ha llegado tarde.

La comunidad indígena de Cantagallo que alberga a 2,000 ciudadanos shipibos que viven en extrema pobreza, venía solicitando apoyo desde el mes de marzo y así se lo hicieron saber al propio presidente de la República, Martín Vizcarra, mediante una carta abierta.

En el documento donde recordaron el devastador incendio que en diciembre del 2016 arrasó con sus precarias viviendas, también denunciaron que solo tenían acceso a dos servicios higiénicos, lo que los convertía en una población extremadamente vulnerable al contagio.

«Han pasado más de 3 años [desde el incendio] y nos encontramos vulnerables frente al COVID-19, sin agua potable, sin desagüe, ni ingresos económicos dignos que garanticen la alimentación adecuada de nuestras familias. Esperamos su inmediata atención a nuestra solicitud de ayuda», escribieron entonces los representantes de Cantagallo.

Pese a esto, el apoyo del gobierno no llegó sino hasta días antes del registro de las primeras muertes en la comunidad.

El 2 de mayo, el Ministerio de Salud realizó 120 pruebas rápidas en la zona y 60 resultaron positivo al virus. Días después, el 10 de mayo, el comunicador indígena Juan Agustín, reportaba el fallecimiento de dos varones en la comunidad.

Foto: La respuesta del gobierno ha llegado tarde. La comunidad shipibo se acerca a los 500 infectados y ya reportó sus primeros fallecidos a causa del COVID-19 / Fuente: Ministerio de Salud

Pueblo shipibo de luto

Lamentablemente, el día de ayer, martes 12 de mayo, el pueblo shipibo sufriría la pérdida irreparable del ejemplar líder indígena, Silvio Valles Lamas, quien se desempañaba como alcalde del distrito ucayalino de Masisea desde enero del 2019.

Silvio Valles, quien había solicitado su licencia de trabajo el pasado 4 de mayo tras ser diagnosticado con COVID-19, falleció en medio de denuncias por negligencia de parte de las autoridades del sector salud.

Según el comunicador shipibo Cecilio Soria, jefe de imagen institucional del Municipio Distrital de Masisea, la esposa del alcalde Valles Lamas lo llamó en la madrugada del martes denunciando la falta de un balón de oxígeno para la atención de su esposo.

Sin embargo, la ayuda no llegó hasta el mediodía, cuando los encargados del seguro social se acercaron al Hospital Amazónico de Yarinacocha, donde se encontraba el alcalde shipibo; pero solo para constatar su muerte.  

«Ir al hospital es sinónimo de muerte», lamentó Cecilio Soria, al tiempo en que informaba que ante esto el pueblo shipibo ha decidido no ir a un hospital y optar, en cambio, por los tratamientos tradicionales.

Foto: Pueblo shipibo llora la muerte del alcade y líder shipibo Silvio Valles Lamas / Fuente: Gaceta Ucayalina

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