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¿Por qué se incendia Australia?

Fuente de la imagen: Fayer Wayer

Por Renzo Anselmo

Servindi, 13 de enero, 2020.- Las llamas que se levantan sobre el territorio de Australia no parecen ceder. Mientras los últimos reportes pronostican días de más calor, con vientos fuertes y condiciones áridas; los ciudadanos han tomado las calles para exigir la renuncia del primer ministro, Scott Morrison.

Los miles de manifestantes que se congregaron el último viernes 10 de enero, en las ciudades de Melbourne, Sidney y la capital Canberra, acusan a Morrison por su «inacción» ante lo que se considera como una de las peores temporadas de incendios forestales en la historia de Australia.

El origen

Pese a que Australia es un país que convive con una ‘época de incendios’ cada año, en setiembre del 2019 se advirtieron riesgos mayores. El país vivía un prolongado periodo de sequía (la temporada más seca de los últimos 120 años), que sumado a los fuertes vientos y los grados de calor extremos registrados, agravó la situación.

Para noviembre, 1.500 bomberos ya luchaban contra 70 incendios en Nueva Gales del Sur, un estado al sudeste de Australia que incluye a Sidney; y al mes siguiente, el país registraba la temperatura más alta en su historia: 49,8°C (19 de diciembre del 2019).

Según ha informado la BBC News Mundo, los incendios vienen afectando zonas de la costa este y sur del país, que es donde vive la mayor parte de la población, incluyendo áreas alrededor de Sidney y Adelaida.

 

Los impactos

Fuente de la imagen: Monika 1607 / Pixabay

Los daños que han causado los incendios forestales en la población son cuantiosos y se traducen en 24 víctimas mortales, animales muertos, pérdidas forestales y daños materiales.

La cifra de animales muertos ascendería a 480 millones, solo en el estado de Nueva Gales del Sur, según señala un estudio de la Universidad de Sídney; mientras que el último reporte de The New York Times no descarta la pérdida de un cuarto de población de koalas en el mismo estado.

De otro lado, las llaman han arrasado con más de 1400 hogares y terminaron devastando más de seis millones de hectáreas. Sobre este último dato, la agencia de noticias Infobae analiza que los daños habrían superados eventos similares en la Amazonía y California.

«Desde septiembre se han quemado más de 6 millones de hectáreas, el doble del tamaño de Bélgica. En comparación, casi 2,5 millones de hectáreas se convirtieron en humo en agosto en la Amazonía. Los incendios de 2018 en California destruyeron casi 800.000 hectáreas durante una de las peores temporadas de incendios forestales en este estado estadounidense», señalan.

A todo esto, cabe preguntarse: ¿quién o quiénes son los responsables de que Australia este sumida en un desconcierto como este?

Los responsables

Cuando Australia empezó a arder, el primer ministro Scott Morrison se encontraba de vacaciones con su familia en Hawai. A su retorno, se vio en la necesidad de pedir disculpas por su ausencia, pero ante la prensa, no anunció modificaciones en la política del país contra el calentamiento global.

El gobernante Morrison se ha caracterizado por llevar un estilo conservador que en más de una ocasión le ha sido cuestionado por la población. Uno de estos casos se dio en febrero del 2018, cuando indicó que las personas que estaban en contra del carbón tenían «un miedo ideológico y patológico al carbón».

Para octubre de ese año, un informe publicado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas advertía que, para evitar una devastación, urgía erradicar el uso del carbón lo más antes posible.

Pese a ello, Australia se convertiría ese año en el país de mayor exportación de carbón a nivel mundial, con una representación en el mercado del 37.8%, por encima de Indonesia, Rusia y Estados Unidos.

Morrison, quien defiende el uso del carbón como fuente de energía, pareciera olvidar que este combustible fósil es el mayor emisor de dióxido de carbono (CO2) por encima del petróleo y el gas; por lo que representa un grave riesgo para la lucha contra el cambio climático.

Mientras en Australia muchos evacuan para evitar los riesgos de las llamas y otros, permanecen haciéndole frente a los incendios; cabe repreguntarse qué hará el país de Oceanía para superar y evitar que una tragedia como esta se vuelva a repetir.

«Australia tiene la oportunidad y la obligación única de afrontar la crisis climática con políticas para gestionar una reducción de sus exportaciones de carbón, que deben empezar con la moratoria a las nuevas minas de carbón», señalaba en agosto de 2019, Richie Merzian, director del Programa de Clima y Energía del Instituto de Australia.

Quizás este sea solo el inicio de un debate que podría llevar a un giro en la política económica exportadora de Australia, un hecho que debería tener en el centro de atención a las víctimas de esta catástrofe, cuanto menos advertida.

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Con información de: BBC News Mundo, Infobae, The New York Times, Agencia EFE, Emol y France24.

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