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Ucayali: la salud de indígenas en riesgo por 'planes de escritorio'

Foto: Andina

Especialistas resaltan la falta de una atención integral de salud para los pueblos indígenas de Ucayali y la ausencia de enfoque intercultural. La situación en zonas fronterizas sería más grave.

Servindi, 19 de mayo, 2022.- La falta de presupuesto, la ausencia de campañas de sensibilización o la falta de un plan integral en salud son algunos de los problemas en atención sanitaria que afrontan los pueblos indígenas de Ucayali.

Las comunidades de la región no cuentan con un debido acceso a la salud producto de una permanente situación de marginación que se ve reflejada en la escasez de personal, falta de equipamiento e infraestructura.

Como parte de un acercamiento a la situación que enfrentan los pueblos indígenas de la zona, Servindi pudo recoger la versión de especialistas que conocen la problemática sanitaria de la región y sus provincias.

Sin presupuesto

Uno de los principales problemas reside en la falta de presupuesto para atender a la población indígena. Como detallaron fuentes especializadas a Servindi, esta situación se presenta a pesar de que el sector asignó recursos al Gobierno Regional.

Asimismo, el plan de intervención del Minsa para Comunidades Indígenas en sus dos versiones, no habría contemplado la atención integral en salud, que era necesaria en estas zonas donde hay prevalencia de otras enfermedades.

“Este plan de abordaje a la pandemia hubiera servido para que se cree el programa presupuestal para pueblos indígenas, pero el Minsa no lo vio así”, detalló a Servindi un exfuncionario de salud.

“Luego, han hecho una segunda versión del plan, pero tampoco ha sido muy efectiva. Son planes de escritorio”, complementó.

Problemas de acceso

La lucha contra la COVID-19 en las comunidades nativas de la región está marcada por serias deficiencias en la planificación del proceso de inmunización, siendo el acceso a los territorios uno de los principales.

Las vías para llegar a muchas de las comunidades nativas suele ser el transporte fluvial, pero también el aéreo, para lo cual se necesita contar con un helicóptero y se deben improvisar heliopuertos para el aterrizaje.

A pesar de que el trabajo de coordinación se realiza con la Organización Regional Aidesep Ucayali (ORAU), especialistas apuntan que también se hace necesario articular el trabajo con las federaciones de base.

Por ejemplo, para todo el distrito de Iparía, las comunidades nativas solo cuentan con un médico que se encuentra realizando su Servicio Rural y Urbano Marginal de Salud (SERUMS).

Más crítica es la realidad de las comunidades fronterizas. En sus territorios, hay muy pocos puestos de salud, algunos de los cuales se han cerrado. Los problemas aumentan cuando se necesitan traslados a hospitales.

Estos pueblos de frontera solo cuentan con profesionales técnicos que no siempre pueden atender adecuadamente las necesidades en salud de las comunidades.

Foto: Adina/Difusión

Aspectos de fondo

Durante la emergencia sanitaria, los pueblos indígenas fronterizos de Ucayali sufrieron las consecuencias de una histórica desatención, reflejada en la falta de personal médico, equipamiento e infraestructura necesaria.

La dramática situación que ha enfrentado Purús, una de las cuatro provincias de Ucayali, por el contexto de precariedad en el que se encuentran sus servicios de salud y la ausencia de una atención intercultural ya ha sido abordada previamente.

Similar situación se ha presentado en Coronel Portillo, provincia que alberga a la capital de la región (Pucallpa), y que también cuenta con población indígena y en zona fronteriza sin ser atendida.

En esta última provincia, son frecuentes las enfermedades respiratorias. Junto a ello, también hay una marcada necesidad de atención en salud bucal.

En el caso de los menores, estos problemas van acompañados por la prevalencia de la anemia, parasitosis, diarreas y desnutrición crónica infantil (DCI).

Estos casos de desnutrición, que ya se presentan de forma aguda, pueden ser tratados. Sin embargo, aún no habría un protocolo de recuperación.

Falta de comunicación

Como una consecuencia de la desinformación, se han difundido ideas que indican que las vacunas son utilizadas para ‘desaparecer a los pueblos y quedarse con sus tierras’.

En medio de este escenario y ante la oposición de algunas comunidades nativas y sus autoridades para recibir la vacunación, no se ha desarrollado una debida estrategia de comunicación y sensibilización.

El escaso trabajo comunicacional del Minsa en esta materia no ha contado con adecuación intercultural. Con deficiencias, esta labor suele recaer en manos del sector Cultura.

Ya que no hay un seguimiento de los productos de información (audios, afiches, etc.), no se sabe si estos llegaron a las comunidades o si cumplieron su objetivo.

Como pudo conocer Servindi, no se cuenta con una estrategia comunicacional social desde el Minsa. Sumado a ello, no hay un real conocimiento de la realidad de las comunidades nativas y los canales de información que utilizan.

“Esa estrategia se debería adecuar, pero se necesita que alguien vaya, se siente con las comunidades, los escuche […]. Eso falta, profundizar sobre cómo llegar a las poblaciones”, resalta un exfuncionario provincial.

Manejo de escritorio

Detrás de muchos de estos problemas, se encuentra una estrategia de planificación que no ‘baja al campo’, sino que se elabora, principalmente, desde las oficinas del Ministerio de Salud, en Lima.

Así, el denominado ‘Plan Amazónico’ contra la Covid-19 destinado a los pueblos indígenas no se adecuó a las distintas realidades de las regiones, por lo que han presentado notorias deficiencias al momento de implementarse.

“Es un plan de trabajo desde escritorio. Todo se hace desde Lima. Piensan que Lima es el Perú. Otros piensan que la Amazonía es igualita para todos, pero no es igual”, resaltan las fuentes de esta nota.

En medio de la resistencia del Minsa a reconocer algún error, en las provincias de Ucayali se han hecho esfuerzos para ampliar la atención en salud; esfuerzos que, sin embargo, están lejos de ser suficientes.

Infraestructura, equipamiento y personal

La necesidad de fortalecer el limitado equipamiento con el que cuentan los centros de salud de las zonas rurales de la región es uno de los principales aspectos a mejorar.

Como indican especialistas, este objetivo debe ir acompañado de un trabajo de base minucioso, para conocer qué necesita específicamente cada comunidad.

Hasta el momento, la atención sanitaria de los pueblos indígenas de Ucayali está marcada por ligeros avances y notorias carencias. Esto se ve reflejado en la infraestructura de los centros de salud de algunos distritos.

El distrito de Purús cuenta con un centro de salud construido, pero que cuentan con ciertas observaciones que impiden su ocupación. Mientras que en Yuruá y Breu la construcción de estos centros sigue en proceso.

En Masisea e Iparia, si bien hay infraestructura en Salud, los problemas de electricidad no permiten utilizar adecuadamente el equipamiento y han contribuido al deterioro del mismo.

Además, la restrictiva especialización de los profesionales de salud en determinadas ramas obstaculiza las labores del primer nivel de atención a las comunidades nativas.

De esta forma, atenciones elementales como el despistaje de anemia o una ecografía básica solo pueden ser realizadas por profesionales especializados en sus respectivas ramas.

Esta situación se da en un contexto donde hay escasez de recursos humanos para la atención en salud. La no diferenciación de sueldos para el personal que trabaja en las ciudades y en áreas rurales se presenta como una de las causas de este problema.

Todas estas carencias no generan sino que se mantenga en la marginación a los pueblos indígenas de la zona, sin que puedan acceder a su derecho a la atención en salud y con pertinencia cultural.

Datos

  • En Ucayali se encuentran 20 pueblos indígenas entre los cuales se puede mencionar a los Ashaninka, Amahuaca, Yine, Huni Kuin o Iskonawa.
  • De acuerdo al último censo, en la región hay más de 55 mil personas que se autoidentifican como indígenas, siendo Purús (64,2%) y Atalaya (54,1%) los distritos que presentan un mayor porcentaje de esta población.

 

El presente reportaje fue realizado en el marco del proyecto “El poder de la confianza: Contrarrestar la desconfianza y desinformación sobre las vacunas en Perú”, una campaña de Servindi, con el apoyo de Internews.

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