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México Indígena: un horizonte de esperanza

Foto: noticiasdelsoldelalaguna.com.mx

Andrés Manuel López Obrador (AMLO), después de su triunfo electoral frente a una dura derecha enquistada durante mucho tiempo en el  poder, viene acercándose a los pueblos indígenas, otorgando un ápice de esperanza de cambios. En este marco de acercamiento, en diciembre del año pasado anunció la creación de un nuevo organismo para atender a los pueblos originarios. Al respecto compartimos una nota escrita por Marcos Matías Alonso, investigador titular del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS).

México Indígena: un horizonte de esperanza

Por Marcos Matías Alonso*

a. El Proyecto de Nación 2018-2024

Después del triunfo abrumador del 1° de julio, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) es depositario de la gran esperanza del pueblo de México. Con tantas penumbras y claro oscuros en el país, se encendió una chispa que también abre un horizonte de esperanza para los pueblos indígenas. De la ilusión actual no vendrá una desilusión indeseable. Dependerá de una gran parte del pueblo de México y de las comunidades indígenas del país, el impedir que ocurra esa visión catastrófica.

No hubo una sola región indígena de México en que AMLO no arrasara la votación en sus comunidades. Es mayor el horizonte de esperanza de los pueblos indígenas que históricamente han quedado excluidos de las grandes decisiones del país. Dar respuesta a la esperanza y demanda de los pueblos indígenas es una asignatura pendiente del Estado mexicano.

En el marco de las campañas electorales se presentaron las propuestas de los partidos políticos en su lucha por conquistar el poder político del país. Los resultados son inobjetables y ya tenemos candidato electo a la presidencia de la República.

La Coalición “Juntos Haremos Historia” (MORENA-PT-PES), en su Proyecto de Nación 2018-2024, admite que está pendiente el reconocimiento pleno de los derechos indígenas en la Constitución Federal:

“Hay un compromiso del Nuevo Gobierno Democrático con el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés Larrainzar y se promoverá la incorporación integral a la Carta Magna y a las legislaciones locales de los derechos políticos, económicos, sociales y culturales de los pueblos indígenas reconocidos por las leyes y tratados internacionales”.  

Para impulsar la anterior y otras demandas insatisfechas de los pueblos indígenas, en diciembre pasado, AMLO anunció la creación de un nuevo organismo para atender a los pueblos indígenas. Trece años de fracaso institucional de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), obliga buscar una nueva opción institucional. Para organizar este colosal trabajo y estar al frente de la nueva institución, designó a Adelfo Regino Montes, quien es un brillante abogado mixe, con amplia experiencia en la defensa de los derechos indígenas, tanto en el ámbito local, nacional e internacional.

b. El Conversatorio Indígena

El 11 de junio del 2018, en el Museo Nacional de Antropología e Historia, se celebró el Conversatorio: “Los Pueblos Indígenas de cara al proceso electoral 2018”. Adelfo Regino hizo una pausada y luminosa exposición. A grandes pinceladas bosquejó los retos que tiene nuestra nación hacia el reconocimiento de los pueblos indígenas en el renacimiento de México.

Resalto algunas prioridades de su exposición: reconocer a los pueblos indígenas como sujetos de derecho público en la refundación de la nueva República. En las gestas históricas de México, los pueblos indígenas han sido excluidos; en la cuarta transformación se deben garantizar sus plenos derechos y armonizar la legislación nacional con los avances jurídicos internacionales. Los acuerdos de San Andrés Larrainzar, firmados entre el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y el Gobierno de México (16/II/1996), aún son deuda pendiente por parte del Estado mexicano.

Lo anterior es un prontuario de temas que A. Regino reseñó en el Conversatorio de cara al proceso electoral del 2018. Más de dos centenas de indígenas y no indígenas escuchamos a Xóchitl Gálvez (PAN-PRD-MC) y a Jesús Fuentes (PRI-VE y PANAL); sin demérito de sus aportaciones, A. Regino es quien marcó la agenda de la temática indígena. Sus contendientes reconocieron en el abogado mixe, un pensamiento de vanguardia y sus planteamientos responden a la complejidad del mundo indígena.

c. Con Pueblos, Barrios y Comunidades Indígenas

El 14 de junio pasado, en el marco del Encuentro de Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas Residentes en la CDMX, diversos candidatos del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) se reunieron en la Plaza Tlaxcoaque. Ante centenas de ciudadanos congregados, Claudia Sheinbaum hizo diversos compromisos para saldar la deuda histórica con los pueblos indígenas y anunció la creación de la Secretaría de Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas Residentes.

A. Regino resaltó que la Constitución de la CDMX representa un considerable avance para México y América Latina. Es ilustrativa la consagración de derechos indígenas:

“En la Ciudad de México los sujetos de derechos de los pueblos indígenas son los pueblos y barrios originarios históricamente asentados en sus territorios y de las comunidades indígenas residentes. La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y otros instrumentos jurídicos internacionales de los que México es parte, serán de observancia obligatoria en la Ciudad de México”.

Transcribí parte del artículo 57 de la Constitución de la CDMX, porque en el futuro próximo será un referente para la reforma constitucional federal y las constituciones locales.

En el Encuentro, Alejandro Encinas, Martí Batres, Claudia Sheinbaum, Adelfo Regino y Clara Brugada asumieron respetar y hacer respetar los derechos de los pueblos indígenas de la CDMX y del país. Este consenso de postura sobre el tema indígena, más tarde también será asumido por el gabinete presidencial del gobierno en transición.

d. Diálogo con el Gabinete Social

Como es sabido, desde la etapa pre electoral, AMLO anunció parte de su gabinete Presidencial. Después del triunfo del 1° de julio, todos han sido ratificados y en esta fase de transición presidencial todos trabajan en sus planes de gobierno y la planeación estratégica de las dependencias que estarán bajo su responsabilidad.

El 23 de junio a iniciativa de varios compañeros indígenas, se celebró el Encuentro Nacional de Diálogo con Pueblos Indígenas. Participaron representantes indígenas de 18 estados del país y seis futuros secretarios del gabinete presidencial. Los Secretarios informaron, a grosso modo, de la reestructuración, sus programas y proyectos de cada una de las dependencias gubernamentales.

En la temática indígena se orientaron las siguientes prioridades: reforma constitucional, transformación institucional y la gestión presupuestal indígena. Urge revertir los brutales recortes presupuestales impuestos por la SHCP. En el gobierno de AMLO debe haber un mayor compromiso para fortalecer la política pública indígena, no sólo hacia la CDI en proceso de transición, sino a todas las dependencias de gobierno que aplican la “transversalidad indígena”.

Fue inédito que antes de la toma de posesión del próximo gabinete social, se inició el diálogo para intercambiar opiniones de cómo hacer más eficiente el gasto público y cómo abrir ventanillas de gestión indígena en otras dependencias como la Secretaría de Turismo, Cultura, Sedesol, Salud, etcétera. Sin duda, después del nombramiento oficial de los Secretarios de Estado del gabinete social, se retomará el diálogo horizontal con los directos beneficiarios de los programas del nuevo gobierno de AMLO.

e. El Encuentro Indígena con AMLO

El 24 y 25 de junio, con la hospitalidad de los hermanos purépechas, nahuas, mazahuas y otomís, fuimos recibidos en Morelia para celebrar el Encuentro Nacional de Pueblos Indígenas. Con representantes indígenas de más de 20 estados de la República, juntamos nuestra palabra, pensamiento y esperanza. De ese conjunto de voces, consensamos el documento que entregamos a AMLO.

El pronunciamiento es parte de la Agenda Indígena Nacional y los pueblos piden que sea parte de la cuarta transformación nacional. Pagar la deuda histórica con los pueblos indígenas, exige dar respuesta a las siguientes demandas:

Primera: Reconocimiento integral de nuestros derechos en la Constitución Federal y las leyes reglamentarias que correspondan, dando cumplimiento a los Acuerdos de San Andrés sobre “Derechos y Cultura Indígena” e implementando la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y el Convenio 169 de la OIT, entre otros instrumentos internacionales en la materia.

Segunda: La armonización del marco constitucional y legal que proponemos debe garantizar el ejercicio eficaz del derecho de libre determinación y autonomía indígena en todos los ámbitos y niveles, en el marco del federalismo mexicano. En este contexto exigimos el reconocimiento y respeto de nuestros procesos de autonomía a nivel nacional, en particular las iniciativas de autogobierno indígena de los municipios de Cherán (Michoacán), Ayutla de los Libres (Guerrero), Oxchuc (Chiapas) y los 417 municipios indígenas del estado de Oaxaca, que son un ejemplo a seguir en el país.

Tercera: Renovación y rediseño de las instituciones del Estado Mexicano con relación a los pueblos indígenas. Crear la Secretaria de Pueblos Indígenas, con mandato para diseñar, planear, implementar, ejecutar coordinar y evaluar todas las políticas, programas y acciones del Gobierno Federal, para atender los rezagos, reivindicaciones y aspiraciones legítimas de los pueblos indígenas.

Cuarta: Asignar un presupuesto integral, participativo y transversal suficiente para la implementación de las políticas, programas y acciones del Gobierno Federal, relativa a los pueblos indígenas, bajo un enfoque compensatorio, como un acto de justicia, de equidad y respeto a nuestras autonomías, a fin de superar el 1.6% del Presupuesto Federal que actualmente se destina a los pueblos indígenas.

Quinta: Garantizar nuestra participación plena y efectiva en la toma de decisiones nacionales, mediante la creación de una instancia representativa, democrática y permanente, que sea un espacio de encuentro y diálogo de los 68 pueblos indígenas y el pueblo afromexicano.

Sexta: Realizar un proceso de diálogo y consulta, de acuerdo a los estándares internacionales en la materia, a fin de ser escuchados y tomados en cuenta, con relación al proceso de reforma constitucional, legal e institucional; a nuestros planes de vida y con todas las medidas legislativas y administrativas que sean susceptibles de afectar nuestros derechos. Nunca más un proyecto o una obra en las regiones indígenas sin la consulta y el consentimiento libre, previo e informado de nuestros pueblos.

Adelfo Regino en la firma del pronunciamiento político. Morelia, 25 Junio del 2018

f. Epílogo

Primero: hay plena concordancia del Proyecto de Nación 2018-2024 con la exigencia de los pueblos indígenas de México, de reconocer plenamente sus derechos constitucionales en la Carta Magna. El Encuentro Nacional de Pueblos Indígenas de Morelia da fe de esta reivindicación nacional.  

Segundo: en la primera reunión del gabinete social del gobierno en transición se ha dado con beneplácito dar prioridad a la reforma constitucional en materia indígena, tomando como base el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés y con pleno apego a la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de la ONU.

Tercero: el equipo técnico y político que ha conformado Adelfo Regino trabaja a marcha forzada en la elaboración de la Ley Indígena para entregarla a la brevedad a la instancia correspondiente. En el primer período de sesiones de la próxima legislatura, corresponderá examinar la propuesta y someterla a los órganos de decisión del Congreso de la Unión.

Cuarto: los pueblos indígenas exigen un rediseño institucional. El crecimiento de la pobreza indígena y el aumento de la burocracia indigenista son indicadores alarmantes que requieren una reorientación renovada. Podrá ser una Secretaría de Pueblos Indígenas o un Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas. Cualquier decisión deberá ser sometida a consulta de los pueblos indígenas.

Quinto: independientemente de la nueva figura institucional, los pueblos indígenas exigen un presupuesto justo y equitativo. Los nuevos legisladores, además de hacer la gestión para incrementar los recursos financieros en el Presupuesto de Egresos de la Federación del 2019 (PF/19), deben modificar las Reglas de Operación, para garantizar que los pueblos indígenas accedan a los recursos destinados para su beneficio.

Sexto: los próximos legisladores del Congreso de la Unión deberán acortar su “curva de aprendizaje parlamentario”. La Ley Indígena y la negociación del PEF/19 son sólo dos prioridades del cúmulo de rezago legislativo que prevalece en el Palacio Legislativo.

Séptimo: varios de los planteamientos que se relatan en la presente crónica exponen con claridad que no hay un solo indicio de querer retornar a ningún tipo de indigenismo de tutela. Los pueblos indígenas luchan por su derecho a la autonomía y libre determinación. Así lo demuestran los ejemplos de Cherán (Michoacán), Ayutla de los Libres (Guerrero) y Oxchuc (Chiapas).

Octavo: los pueblos indígenas son enemigos de la burocracia indigenista que ha crecido descomunalmente. Si en el futuro próximo las instancias de decisión nacional en consulta con los pueblos indígenas deciden crear una nueva Secretaría de Estado u otra figura institucional, será parte de sus decisiones; sin que ello implique engendrar una nueva burocracia indígena.

Noveno: los pueblos indígenas que se reunieron en Morelia insistieron en tender puentes de diálogo, concordia y armonía; no se abrogan la representación de todos los pueblos indígenas de México, son sólo una de varias expresiones del gran movimiento y resistencia indígena que existe desde el sur al norte del país.

Décimo: construir un horizonte de paz y esperanza para México demanda el concurso de indígenas y no indígenas. Pacificar a nuestro país exige caminar juntos. No es hora de confrontar posiciones. Es hora de pensar y actuar unidos. Nuestras futuras generaciones piden a gritos paz y esperanza. No sembremos discordia sobre los hombros de un país que busca la conciliación y reconciliación nacional.

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*Marcos Matías Alonso es investigador titular del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS).

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