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¿Por qué es tan polémico el mercado de carbono?

La COP25 entra en sus días decisivos con una serie de discusiones en torno a la regulación de los mercados de carbono. Mientras algunos dudan de que vaya a incentivar la reducción de emisiones, otros sugieren incrementar el precio de los bonos o agravar un impuesto a las industrias emisores. ¿Habrá humo en los próximos días en Madrid?

Por José Díaz

Servindi, 9 de diciembre, 2019.- Uno de los temas que más se ha discutido en la actual edición de la Conferencia de las Partes (COP25) que se viene realizando en Madrid, es la conveniencia de promover la creación de un mercado de carbono como una medida que ayude a la reducción de emisiones por parte de las industrias. Hasta el momento, distintos grupos indígenas a nivel internacional han expresado su rechazo a la creación de esta figura sin que se les garantice una serie de derechos.

¿Por qué es tan controversial el mercado de carbono? En términos prácticos, este sistema consiste en que las autoridades estatales establezcan un límite de emisiones de carbono que las empresas podrán comprar en forma de bonos. De esta manera, una empresa solo podrá realizar las emisiones registradas en los bonos que compró. La medida busca desincentivar a la industria de pagar por sus actividades contaminantes.

Dentro del Acuerdo de París, la regulación de las emisiones de carbono se contempla en el polémico artículo 6, sobre cual ya hemos hablado en Servindi. Desde los pueblos originarios, las suspicacias frente a este sistema están marcadas. Así lo hizo saber la representante del pueblo Aotearoa de Nueva Zelanda, Naki Rangle: “Las llamadas soluciones climáticas habilitadas por el artículo 6 amenazan con seguir explotando el agua y la tierra de los pueblos indígenas”.

Por su parte, el representante de la Red de Indígenas por el Medioambiente, Tom Goldtooth, ha llamado a la “desmitificación de este sistema”. Para él, el mercado de carbono abriría espacio para el acaparamiento de bonos por parte de las empresas más adineradas. Y en este punto, Golftooth parece tener razón, pues hasta el momento la redacción del Acuerdo de París no regula la posibilidad de que algunas empresas revendan los bonos que no consuman.

Visiones alternativas

En términos científicos, no existe un consenso sobre la posibilidad de que el mercado del carbono vaya a reducir las emisiones globales hasta alcanzar la meta de calentamiento global fijada en el Acuerdo de París. En términos económicos, algunas propuestas vienen apareciendo con el objetivo de regular este potencial mercado.

Para el premio nobel de economía, William Nordhaus, se debe crear un impuesto de US$ 25 por cada tonelada de carbono que se emita escondida en la producción de un bien o provisión de un servicio. Según el economista, solo de esta manera se podrá compensar realmente a las víctimas del calentamiento global por las actividades nocivas de los emisores.

Según su estimación, de esta manera el costo de los combustibles fósiles aumentaría en un 8% y la industria aérea, una de las más contaminantes, también elevaría sus precios. Esto desincentivaría a la población a recurrir a medios de transporte elevados en emisiones. Aunque parece difícil que los gobiernos acepten un aumento tan radical, Nordhaus apunta que esta sería la única manera de alcanzar una reducción global de las emisiones.

Queda una semana más para que todos estos aspectos se discutan y se tomen decisiones en la COP25. Mientras en el centro político aún no se deciden a modificar el límite de calentamiento en 1.5° Celsius, como lo ha solicitado la comunidad científica, el debate sobre el mercado de carbono corre en simultáneo.

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