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Chávarry no acepta renunciar, desafiando al país y a Vizcarra

Foto: Diario La República

Por Jaime Antezana Rivera

4 de enero, 2018.- Rechazado por la mayoría, sino la totalidad, del país; con el proyecto de ley para reorganizar el Ministerio Público entregado por el presidente Martín Vizcarra al Congreso; con fiscales supremos y de provincias pidiendo su renuncia; y sin sus ex protectores políticos, el fujialanismo; signa la situación actual del fiscal de la Nación, Pedro Chavarry Vallejos.

A contrapelo de la absoluta deslegitimidad y soledad en la que se encuentra, Chavarry Vallejos ha decidido, ante si y la Junta de Fiscales Supremos, que no renunciará al cargo de fiscal de la Nación. Ni ante la exigencia ciudadana ni el pedido de la mayoría de fiscales supremos. Simplemente, no quiere renunciar a dicho cargo.

¿Qué significa la actitud del aún fiscal de la Nación Chavarry Vallejos? Que se aferra a su elección por la Junta de Fiscales Supremos del mes de junio pasado. En otras palabras, se aferra con uñas y dientes a una mera formalidad vaciada de legitimidad y, si va a evaluar el pedido de la mayoría de fiscales supremos, de legalidad.

Evidentemente, el hecho que el fiscal de la Nación no haya aceptado el pedido de cuatro fiscales, de cinco que forman la Junta de Fiscales Supremos, que renuncie se estaría poniendo por encima de la instancia que lo nombró. Así no haya habido un acuerdo explícito de esta instancia, se estaría poniendo por encima de la legalidad.

No solo eso, Esta desafiando a todos. Por un lado, esta desafiando a la mayoría del país que a través de las redes sociales y movilizaciones exigen que se vaya a su casa y deje de destruir el Ministerio Público. Seguramente lo hace porque considera que no le debe su elección como fiscal de la Nación a la ciudadanía.

Pero no solo desafía a casi la totalidad del país que lo repudia. Está también desafiando frontalmente al presidente Martín Vizcarra, quien presentó personalmente al congreso el proyecto de Ley para declarar en emergencia y reorganizar el Ministerio Público. Eso es obvio: el proyecto, entre otras cosas, se propone sacar a Chávarry.

Ahora, ¿que pasará si Chávarry decide –dado que depende de su decisión personal– no renunciar? ¿Como quedará el proyecto de Ley para reorganizar el Ministerio Público del presidente Vizcarra, si, además, pasara a la comisión de Constitución bajo control fujialanista y ha sido cuestionado por inconstitucional?

La respuesta es fácil de inferir: no habrá ni emergencia ni reorganización del Ministerio Público. Y sino se declara en emergencia, es decir, no saldrán Chávarry ni los demás fiscales supremos, la mayoría con procesos de investigación, no habrá reorganización. Y si no hay reorganización no habrá lucha contra la corrupción.

Está pues, en cuestión uno de los ejes prioritarios del gobierno de Vizcarra, la razón que lo ha llevado a tener el 66% de aprobación de la ciudadanía. Esta en juego la línea de flotación de su gestión. O lo defiende o lo deja caer. No hay termino medio.

Así, sin que se hayan puesto de acuerdo Chávarry y el fujialanismo, el presidente Vizcarra tiene el desafió de viabilizar el proyecto de Ley que declare en emergencia el Ministerio Público y desbroce la reorganización de este importantísimo organismo del sistema de justicia. Señor presidente el desafió esta planteado.

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Fuente: Publicado el día 4 de enero 2019 en el muro de Facebook de Jaime Antezana Rivera: https://www.facebook.com/jaime.antezanarivera/posts/10156125877999677
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Comentarios

Me pregunto cómo va a poder trabajar teniendo a todo el país en su contra y pidiéndole que renuncie. Esto es inaudito.
Por el bien del Ministerio Público y una reforma total este señor debe renunciar.

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