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Pandemia no redujo contaminación atmosférica

Un estudio de la Organización Meteorológica Mundial señala que en el 2020 la cantidad de emisiones solo reduciría entre 4% y 7% a escala global. Dicha cantidad no sería suficiente para tener un impacto positivo en la atmósfera.

Por José Díaz

Servindi, 2 de diciembre, 2020.- Uno de los pocos indicadores positivos, en medio de las malas noticias que trajo la pandemia de la COVID-19, conocida como coronavirus, en su primera etapa estuvo en el terreno ambiental. La inmediata desaceleración de la mayoría de industrias y el congelamiento de las actividades económicas redujo hasta en 17% las emisiones diarias de CO2.

Al cabo de varios meses de pandemia, y con varios planes de reactivación económica en marcha, los datos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) han confirmado que los indicadores de emisiones iniciales solo representaron una variación mínima que no desaceleró significativamente el ritmo de contaminación que provoca el calentamiento global.

En 2019, las concentraciones de dióxido de carbono subieron acumulando un promedio anual de 410 partículas por millón en la atmósfera, un ritmo que se ha mantenido durante el 2020 a pesar de las medidas de confinamiento adoptadas por la mayoría de países en el mundo.

“El dióxido de carbono permanece en la atmósfera durante siglos y aún más tiempo en los océanos. La última vez que se registró en la Tierra una concentración de CO2 comparable fue hace entre tres y cinco millones de años. La temperatura era entonces de 2 a 3 °C más cálida y el nivel del mar entre 10 y 20 metros superior al actual, pero no había 7700 millones de habitantes”, explicó el secretario general de la OMM, Petteri Taalas.

Estimaciones desalentadoras

El informe detallado de la OMM, señala que la estimación global del 2020 de disminución de las emisiones de CO2 sería de entre 4,2% y 7%, lo cual no impactaría positivamente en la atmósfera a escala global.

Según el investigador de esta institución, Oksana Tarasovsa, precisó que los niveles de CO2 en la atmósfera se han mantenido en permanente ascenso desde 1750, de la mano del crecimiento del desarrollo económico en la sociedad occidental.

“A pesar de que parecía que el mundo se detuvo (durante el confinamiento), solo obtuvimos la disminución del cuatro al siete por ciento en las emisiones. Así que toda nuestra economía y nuestros patrones de consumo en realidad nos conectan a las emisiones extremadamente altas, incluso si todos nos sentamos encerrados y limitamos nuestra movilidad, porque el bloqueo solo está limitado a la movilidad y no a nuestro consumo”, explicó Tarasova.

Los datos que también incluye el estudio Proyecto Carbono Global, monitoreado por la OMM, señalan que en la última década el 44% del CO2 emitido por la actividad humana permaneció en la atmósfera, mientras que el 23% fue absorbido por los océanos y el 29% por la tierra, quedando un restante 4% que no ha sido atribuido.

 

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