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¡Ronda informativa!: La noticia en la voz de sus protagonistas

Servindi, 3 de abril, 2020.- En esta edición escuche a: José Manuyama, miembro fundador del Comité de Defensa del Agua de Iquitos; Marcial Quintana, del Colectivo Distrital por la Defensa del Desarrollo de Cura Mori; Walter Pérez, periodista y comunicador en Pucallpa y Matut Micaela Impi, vicepresidenta de Asociación del Pueblo Awajún Lima (AJUTAP).

José Manuyama, docente del Colegio Nacional Iquitos y miembro fundador del Comité de Defensa del Agua de Iquitos, Loreto

En la región amazónica de Loreto existe una profunda preocupación por la propagación del coronavirus nos informa José Manuyama Ahuite. Él es docente del Colegio Nacional de Iquitos y uno de los fundadores del Comité de Defensa del Agua de Iquitos.

Manuyama lamenta que las autoridades no fueron precavidas frente a la expansión de la pandemia considerando que Iquitos es visitado por numerosos turistas extranjeros.

La ampliación del horario de inmovilidad social y la lejanía de las comunidades están funcionando como una barrera fortuita frente al virus. 

Pero, si se propaga en las poblaciones indígenas bosque adentro, habría muchas muertes pues la población es muy vulnerable y no soportaría una pandemia, alertó Manuyama.

Manuyama dijo que el coronavirus no es la única pandemia que los azota. Hay otros males terribles como la actividad petrolera, la tala de árboles y minería ilegal que está matando a los ríos. 

José Manuyama abriga la esperanza de que la crisis que afrontamos haga visible los errores por los que andamos como humanidad, y nos dé una oportunidad para cambiar de rumbo. 

Finalmente, el profesor Manuyama cuestionó la estrategia educativa: “Yo aprendo en casa”. Indicó que no es factible por varios factores, uno de estos es la baja calidad del internet. Mas bien, sostuvo, que debemos prepararnos para retornar a clases y recuperar el tiempo perdido. 

Marcial Quintana Litano del Colectivo Distrital por la Defensa del Desarrollo de Cura Mori, Piura

Cura Mori es uno de los cinco distritos de la Comunidad de Catacaos, en Piura, donde empresas chilenas ubicadas en territorios comunales no acatan el estado de emergencia porque priorizan sus ganancias económicas en perjuicio de la salud de la región.  

Así lo denuncia don Marcial Quintana Litano, miembro del Colectivo Distrital por la Defensa del Desarrollo de Cura Mori. 

El colectivo realiza un trabajo coordinado con la Policía y las Fuerzas Armadas para controlar el tránsito de las personas autorizadas que salen a las ciudades a proveerse de alimentos. 

Lamentablemente, esta disciplina es quebrada por los camiones cerveceros de empresas como Backus, que inexplicablemente cuentan con permisos de circulación.

Hasta la fecha no ingresó el coronavirus a las poblaciones originarias del pueblo Tallán de Cura Mori, reporta Marcial Quintana, gracias al protagonismo que han cobrado las rondas campesinas en coordinación con las fuerzas del Estado.

Por ello, Quintana pide mayor respeto y coordinación al gobierno para la organización de los pobladores y no dejar abandonado al agricultor que no cuentan con un seguro social.

Walter Pérez Meza, periodista y comunicador en Pucallpa, Ucayali

El periodista Walter Pérez nos reporta desde Pucallpa, región Ucayali, que se viene controlando el tránsito en los ríos para evitar la expansión de la pandemia, ya que por estos caudales ingresan alimentos a Pucallpa provenientes de Iquitos y Huánuco. 

Advirtió que el riesgo en Pucallpa se concentra en los mercados populares y agencias bancarias debido a su movimiento pronunciado. Las autoridades no descartan que se amplíe el horario de inmovilización social desde las cuatro de la tarde.

Un gran problema de la región Ucayali es la falta de un hospital público para atender a posibles pacientes con coronavirus. En la región solo existe 4 camas con respirador artificial y desde hace cuatro años se espera que culmine la conclusión de un hospital público. 

La economía de la población de Pucallpa se apoya en emprendimientos propios del día a día. Con la ampliación del estado de emergencia, las familias tienen serias dificultades para alimentarse. 

Las cuatro mil canastas que distribuye el municipio no abastecen a la población necesitada de apoyo, y por este motivo cada vez crece la demanda para que se les permita trabajar, lo cual se convierte en un riesgo que favorecería la expansión de la epidemia. 

Matut Micaela Impi, vicepresidenta de Asociación del Pueblo Awajún Lima (AJUTAP)

Residentes del pueblo Awajún y Wampis en Lima pasan hambre y sufren de falta de cobijo por el estado de emergencia contra el COVID-19. 

Han perdido sus empleos informales que les permitían garantizar su alimentación y la de sus familias, asegura Matut Micaela Impi, vicepresidenta de la Asociación del Pueblo Awajún (AJUTAP).

Ellos han identificado alrededor de doscientos residentes indígenas en Lima, en su mayoría en los distritos de Ate y San Juan de Lurigancho, entre otros.

La asociación del pueblo Awajún busca canalizar alguna ayuda o asistencia para socorrer a las mujeres con hijos, niños y jóvenes estudiantes cuya situación como migrantes urbanos es invisible.

Por su origen en otros lugares ellos no se encuentran en las listas de beneficiarios del subsidio familiar que otorga el gobierno y tampoco las canastas familiares por la condición de su residencia.

Por tales motivos, hacen un llamado a las instituciones públicas y privadas que puedan apoyarlos con recursos o alimentos para socorrer a esta población necesitada que pasa momentos de angustia.

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