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El 24 de septiembre de 2016, no fue un día cualquiera...

Plaza Mayor de la capital de la provincia de Celendín.

 

Servindi, 1 de mayo, 2022.- “El 24 de septiembre de 2016, no fue un día cualquiera...” es una crónica que nos entrega José Luis Aliaga Pereira sobre un episodio memorable en la historia de lucha del pueblo de Celendín, en Cajamarca. El relato es tan claro, explícito, como intrigante que sobran las palabras para su presentación. 

 

Plaza del distrito de Sucre, en la provincia de Celendín, cuna del autor José Luis Aliaga Pereira

 

Por José Luis Aliaga Pereira*

"Una sola verdad vale más que millones de mentiras"

Definitivamente no fue un día cualquiera pero, en el programa que anunciaba la fiesta de Celendín, así querían que parezca. Las letras y la sencillez del texto anunciaban como un evento más: "9 am. Sábado 24 de septiembre de 2016. Concurso de caballos de paso. Lugar: C.E.P "Pedro Paula Augusto Gil". No decía más. 
 

En el editorial del tríptico propagandístico, una fotocopia a colores, el Alcalde invitaba a celebrar el aniversario de la provincia: "Hoy comparto con ustedes la inmensa alegría que me embarga al engalanarnos de fiesta para celebrar los 154 años de creación política de nuestra provincia..."

No entintó más, repetimos, de lo que en verdad traía el programa de la actividad principal que año tras año se celebra en nuestra ciudad. 

 

 

Estábamos de fiesta. Humildes campesinos y campesinas llegaban para pasar un día de esparcimiento; entre ellos se encontraba un profesor, campesino y rondero: Lipa. La música de los altoparlantes dejaban escuchar un hermosa cumbia; Lipa y su familia se prestaban a ingresar a la feria que se realizaba en la inmensa pampa o campo deportivo del colegio más antiguo de la ciudad. Mary, su esposa, atenta como es ella, escuchó lo que anunciaba una voz que se mezclaba con la cumbia y bullicio de la gente: "Con ustedes en hermoso caballo de paso desfila el Ingeniero Roque Benavides". Tampoco decía más el presentador de ceremonias. La prensa que acompañaba a este conocido personaje cubría al 100% la noticia. Reporteros con enormes cámaras con zoom enfocaban al mencionado personaje que montaba un corcel en la presentación de los caballos de paso. 

—¿No escuchas? —preguntó Mary a su compañero quien sostenía en los brazos a sus dos menores hijos.

—¿Qué? —Lipa respondió sorprendido.

—Acaban de anunciar que Roque Benavides se pasea como Pedro en su casa en la feria, aquí en nuestra tierra.

—¿Cómo? ¿Quééé?

Era cierto; el todopoderoso de minera Yanacocha, después de 5 años de haber enlutado a todo un pueblo en complicidad con el presidente de la República de aquel entonces, estaba paseando en la fiesta más grande del pueblo: "La feria". Como recordarán los celendinos, fueron cuatro humildes personas los asesinados cobardemente el 3 de julio de 2011, en la plaza mayor y calles adyacentes de Celendín; luego que el gobierno de turno había decretado el estado de emergencia para evitar que el pueblo defienda su territorio de la anunciada destrucción de sus lagunas, cabeceras de cuenca que abastecian de agua a tres provincias de la región norte: Cajamarca, Bambamarca y Celendín. 

Lipa, luego de la primera sorpresa causada por la noticia, indicó a su esposa e hijos regresar a su domicilio. 

Mary lo comprendió todo. 

—Ten mucho cuidado, mi amor —le aconsejó. 

Era preocupante este hecho, un abusivo insulto a la dignidad celendina. Lipa se dirigió al local en el que se reunían los Defensores del agua, de nuestras lagunas. Los cumpas aún no podían comprender la miserable actitud de una autoridad que fue elegida para defender el pueblo. En urgente decisión acordaron realizar una acción enteramente riesgosa, pero inevitable.

Enfrentar este atropello era de suma urgencia. La prensa que como moscas rodeaba al acaudalado y todopoderoso minero iba a anunciar su presencia en Celendín con bombos y platillos, como un triunfo más. Llamaron al encargado de prensa de la organización elegida para velar por el cuidado del medio ambiente de nuestra provincia.

Rápido se planeó la estrategia.

Lipa y Joselo, comunicador social y representante de prensa de la organización, bajaron al lugar donde se desarrolaba la fiesta.

(En esos momentos, la prensa que acompañaba al multimillonario filmaba a un acaballado que desfilaba orgulloso)

Roque Benavides disfrutaba al máximo, junto a un puñado de hombres vestidos de blanco, sorbian cervezas alrededor de una mesa. Todos sonreían y se tomaban bastantes fotografías. Cherzo, uno de los más visibles que vestían de blanco, se acerca a Joselo, le pidió, por favor, si le podría tomar una fotografía, alcanzándole su celular. Joselo aceptó pensando que esto ayudaría a la estrategia planeada. Cherzo agradeció. Luego de tomada la foto e identificado el personaje, Joselo esperó a que se separe del grupo. Al poco rato Roque Benavides ya estaba a su alcance.

—Señor Benavides —preguntó Joselo, con calmada voz y empezando a grabar con su celular, al codicioso empresario—. ¿De cuánto tiempo viene a Celendin, o, es la primera vez?

—Si; es la primera vez —contestó el empresario, sonriendo—. Un sueño logrado. Era una de las pocas ciudades de Cajamarca que no conocía. Así que, para mí, es una maravilla estar aquí... ¡gracias!...

Lipa escuchó claramente las palabras del jerarca limeño, por lo que, casi rosando su rala barba, le dijo:

—¡Conga No Va, Chadín tampoco!

—¿Chadín? —preguntó el minero, como si no supiera de qué estaba hablando. La sonrisa y alegría que, segundos antes, mostraba había desaparecido; su rostro se tornó pálido como la cera

Sus guardaespaldas y algunos provincianos salameros se sorprendieron de la actitud del profesor.

Cuando Lipa regreso a su casa su señora lo espero contenta. A Lipa le extrañó el recibimiento. 

—¿Por qué estás tan contenta? —le dijo.

Acabo de ver el vídeo en las redes, en el Facebook "Celendín se defiende".

Era verdad, ni bien terminaron de intervenir a Roque Benavides, Lipa y Joselo, editaron un vídeo de menos de 30 segundos que en las redes sociales se volvió viral, al extremo.

La prensa, que al jerarca acompaña y que este domina se quedó muda, muda. No informó nada; ni el pasado 24 de septiembre que parecía un día cualquiera, ni días después.

El proyecto minero Conga está detenido, en mérito a un fuerte costo social, pero los shingos vuelan aún alrededor esperando su muerte, como muertos están Hualgayoc, Espinar, Cerro de Pasco, las Bambas y la misma laguna Yanacocha.

¡Clic!...

 

 

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* José Luis Aliaga Pereira (1959) nació en Sucre, provincia de Celendín, región Cajamarca, y escribe con el seudónimo literario Palujo. Tiene publicados un libro de cuentos titulado «Grama Arisca» y «El milagroso Taita Ishico» (cuento largo). Fue coautor con Olindo Aliaga, un historiador sucreño de Celendin, del vocero Karuacushma. También es uno de los editores de las revistas Fuscán y Resistencia Celendina. Prepara su segundo libro titulado: «Amagos de amor y de lucha».

 

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"La fotografía publicada en Facebook nos estremece. En ella están los compañeros sosteniéndolo de brazos y piernas, tratando de reanimarlo, coágulos de sangre apelmazaban sus cabellos sobre su casaca". Seguir leyendo...

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